ANALISIS

El poder de atracción de las personas 

Por Clemente Terrero

La fuerza de atracción es el poder que tienen las personas para atraer a otras por medio de la energía de su cuerpo. Energía que entra a través de los sentidos (visión, olfato, tacto, gusto y audición) produciendo un efecto magnético sobre los demás.

Los neuroreceptores juegan un papel importante en la transmisión de la corriente eléctrica del poder de atracción de un organismo a otro. Son los puertos por donde penetran las ondas estimulantes en las personas.

El poder de atracción va a depender del efecto que provoque el estímulo a nivel de cada receptor. Es posible que a diferencia de lo que ocurre con los cuerpos que orbitan en el espacio, en las personas, más que la intensidad del estímulo, el efecto va a depender de la calidad del mismo.

De ahí que los individuos toscos, bruscos y grotescos, generalmente no provocan buena atracción, porque proyectan una imagen poco agradable. Aunque el estímulo pueda ser intenso, la calidad del mismo podría no ser adecuada, debido a eso no desencadenan una efectiva atracción.

Lo mismo se puede decir de los individuos agresivos y violentos, su comportamiento, lejos de atraer a las personas hacia sí, las repelen (fuerza de repulsión), la gente les huye y buscan mantenerse lejos de todos los que generan estado de violencia.

Una serie de cualidades físicas, psíquicas y mentales deben poseer las personas para provocar atracción, haciéndolos sentir durante sus interacciones sociales. Esas cualidades son: sencillez, humildad, calidez serenidad, pasividad, tranquilidad, sonrisa, olor, inteligencia, capacidad, apariencia, bondad, compasión, ternura, honestidad, sacrificio, valentía, solidaridad, gestos, forma de expresar y el contenido de sus ideas.

Muchos de esos dones las personas lo pueden poseer de forma natural y comienzan a hacerse sentir desde su nacimiento, expresándose espontáneamente durante toda su vida. Otras cualidades se construyen y se van desarrollando poco a poco durante las interacciones sociales.

Sea cual fuere el origen del poder de atracción, las personas en sus relaciones sociales deben tenerla muy en cuenta, ya que esas cualidades son muy importantes y pueden serles útiles en la vida, sobre todo a los que aspiran a ser líderes.

Vemos la atracción que provocaba Jesús de Nazaret en la población porque poseía las cualidades que hemos mencionado, las cuales hacia sentir en todas las personas con las que interactuaba. Jesús tenía un magnetismo sobre la gente.

Donde quiera que iba, Jesús atraía a las multitudes, por eso, muchos años después de su existencia, es uno de los líderes más grandes que ha conocido la humanidad, esto se debía a su grandioso poder de atracción.

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