ANALISIS

Respuesta a Milton Ray

“No hay nada más poderoso que una idea a la que le ha llegado su tiempo”.

Víctor Hugo  

Por Fausto Herrera Catalino

Dicho criterio o sentencia personal, deliberada y con alevosía, constituye un desacato del magistrado Guevara al Artículo 2 de la Constitución Dominicana

El magistrado Milton Ray Guevara, en unas declaraciones recientes, calificó de un “Golpe a la Constitución” al contenido esencial del Manifiesto 3, que firmaron 267 ciudadanos de diversas profesiones, activistas sociales y políticos.

Dicho criterio o sentencia personal, deliberada y con alevosía, constituye un desacato del magistrado Guevara al Artículo 2 de la Constitución Dominicana: “La Soberanía reside exclusivamente en el pueblo, de quien emanan todos los poderes”.

En base a ese principio fundamental, el Manifiesto de los intelectuales postuló un Acuerdo Político y Ciudadano. La Constitución, que dice el magistrado defiende, prevé la prerrogativa de libertad de expresión en su Artículo 49.

El Juez Constitucional se atribuyó un papel orientador y pedagógico para defender la Constitución, lo cual, contradictoriamente, distorsiona con su infeliz comparación con “el golpe perpetrado contra el gobierno del presidente Juan Bosch, el 25 de septiembre del 1963”.

Al referirse a la petición de supresión del mandato actual y la solicitud de nuevas elecciones generales y convocatoria de la Asamblea Constituyente, que hicieron los supradichos; el magistrado obvia, aposta, que los mandatos a los cuales ahora sirve, éticamente, son la cara opuesta de la transparencia con  que gobernó el fundador del hegemónico partido en el poder.

Platón, en el primer libro de la República, hace la siguiente definición ética de la justicia “Mi doctrina –dice por boca de Trasímaco- es que la justicia es simplemente el interés del más fuerte.” 

Es sabido por el magistrado Guevara que en la Comisión de las reformas a la Constitución de 2010, de la cual fue miembro destacado y luego premiado con el cargo que exhibe. Por su aprobación, en avieso contubernio, se bloqueó el acceso a las vías del plebiscito y del referéndum revocatorio de mandato. 

El doctor Luis Gomez Pérez, por las violaciones a las modificaciones aprobadas, renuncio de la Comisión Presidencial para la Reforma Constitucional que designó el presidente Leonel Fernández Reyna. 

Más aun, un recurso de inconstitucionalidad interpuesto por el referido jurista, junto a los doctores Ramon Antonio Veras y Luis Scheler Ortiz “sobre la base que de lo que se trató no fue de una reforma, sino de una nueva Carta”. La jueza Katia Gomez rechazó el recurso de amparo, lo que confirmo lo que observó Platón hace siglos. 

El presidente del Tribunal Constitucional, en su transfuguismo por el Estado, no puede justificar su afirmación “Nada fuera de la Constitución”. Ha sido protagonista de notorios desacatos a la Constitución, incluyendo su famosa Sentencia 168-13. Otra prueba se hizo el sueco con la anómala reforma que implantó la reelección, en el 2015.

Por consiguiente, su llamado “Es hora de fortalecer nuestra democracia, con el diálogo entre todos los sectores…”, es pura demagogia de quien negó su origen humilde para servir a la oligarquía.

 

 

 

Related Posts

  1. carlos castillo says:

    excelente articulo, es irrefutable y muy certero, pero en una sociedad donde la etica es la practica, no en un lugar donde la conveniencia mercurial es el modus vivendi; como la nuestra donde para ser funcionario hay q echar los escrupulos en el zafacon; y tirar en el sumidero los principios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *