ANALISIS

Signos que nos animan

Por: Paulino Antonio Reynoso (Toño)

Me confieso ser un hombre de mucha esperanza. Pero a veces los avatares de la vida y la contemplación de un panorama sombrío y maquinado por seres humanos perversos y altamente contaminados por rasgos delincuenciales, nos sacan de control y nos  llevan al rincón de la  impotencia.

Sin embargo, los signos que estamos contemplando en estos días en la República Dominicana nos alientan y nos devuelven la vitalidad.

Eh aquí algunos hechos convertidos en signos proféticos.

La llamada “Marcha del Millón” no es una simple marcha de descontentos.”Vox populi, vox Dei”, reza el aforismo latino atribuido unas veces al poeta griego Hesíodo y otras veces al monje anglosajón Alcuino de York. En ese gesto de desprendimiento y de desafío del pueblo dominicano, Dios habló portentosamente y quedará registrada en la conciencia de nuestra gente el hecho de que millones de dominicanos marchamos para que no se nos siga robando nuestras riquezas y nuestra propia dignidad.

El lanzamiento a más de 100 millas de nuestra gloria Pedro Martínez de que “nunca había visto el país tan estancado como ahora” y pidiéndole al pueblo que “no se rinda,  a pesar de que estamos estancados”. Ese es otro signo profético. Más aún, es signo profético el hecho que una de las bocinas del gobierno le respondiera diciéndole que había hecho “el peor lanzamiento de su historia”…Poco después le pidió perdón, pues sabía que al defender un gobierno con rasgos típicos al de cualquier mafia perversa, estaba estiercolizando el rostro divino.

Es signo profético que un pastor evangélico, después de hacer todos los esfuerzos posibles por mejorar y cambiar el rostro maculado de su gobierno y de su partido, renunciara a su membresía y decidiera probar en otros espacios.

Signos proféticos es que algunas organizaciones políticas decidieran acompañar al pueblo en sus luchas, marchas, protestas y esfuerzos para poner en correctos carriles este tren que ya se puede descarrilar en cualquier momento.

El grito de muchos productores y empresarios  que se sienten desplazados por una “logia” que ha decidido, no sólo incursionar en las actividades políticas, si no incursionar y controlar el sistema financiero de su país haciendo de éste una parcela dominada por sus peones más conspícuos. Ese es un signo profético.

La aprobación de la Ley de Partidos y Organizaciones Políticas es un signo profético. No sólo porque fue aprobada. No. Las limitaciones de esa Ley y las luchas que provocó su aprobación es una lección incontrovertible de la “poquedad” de la clase política dominicana para hacer algo que valga la pena.

Hay decenas de signos proféticos, pero el limitado espacio de que dispongo no me permite enumerarlos, no obstante, hay uno que al final de este artículo quiero dejar en sus memorias y en sus conciencias: El pueblo está pidiendo que los 35 miembros del COMITE POLITICO del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), que es el Partido del gobierno actual, sean procesados y encarcelados por haber descuartizado, desmembrado y desguabinado a un pueblo sano e inofensivo llamado PUEBLO DOMINICANO.

El autor es escritor y ex-candidato presidencial dominicano.

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