ANALISIS

ENTRE USTED Y YO/ Cuando ganaron las Estrellas

Por Alexis Almonte

A un estrellista atípico: el Dr. Francisco Domínguez Brito

 

Yo era entonces un muchacho de trece años y creo que ninguno de sus actuales jugadores, incluyendo su dirigente, había nacido. Nunca jamás en lo sucesivo vería las Estrellas Orientales salir por la puerta ancha del triunfo

Recuerdo como ahora aquel memorable inicio del 1968, porque estudiaba en un colegio episcopal, religión bautista muy vinculada a la cultura cocola de San Pedro de Macorís.

En el Colegio Episcopal San Andrés todos, desde su director, el reverendo Ricardo Potter, hasta la mayoría de los profesores y muchos alumnos, provenían de la Sultana del Este y abrigaban la comunión anglicana importada por sus ancestros “cocolos” (migrantes provenientes del archipiélago de las Antillas Menores que tenían a Inglaterra como madre patria).

En el colegio todo era alboroto de alegría y a mí, incipiente liceísta, mis compañeritos de entonces me acababan a “cuerdas” y me veían por encima de los hombros con la arrogancia del vencedor.

Recuerdo una gira educativa que hicimos en esos mismos días hacia San Pedro de Macorís, para ver en los ingenios el procesamiento del azúcar a través de la caña.

Se jugaba aquella memorable Serie Final en que las Estrellas Orientales se alzó con la victoria cuando el autobús que nos conducía se detuvo frente al parque frente a donde ahora están los famosos Pasteles en Hoja Amable.

La presencia de un moreno enorme y corpulento que había salido de una camioneta alborotó a todo el mundo, incluyendo a mis profesores y amigos, que hicieron detener el vehículo para bajar a saludarlo.

Era quien luego sería una leyenda del béisbol: el carismático Ricardo Carty quien, afectado por la tuberculosis, recesaría en la temporada de ese año su ascendente y fructífera carrera en los Bravos de Milwaukee (hoy Bravos de Atlanta).

Si digo que ví o seguí las incidencias de algún juego de esa serie final, hablaría mentira. Era un muchacho que no estaba en eso, pero el éxtasis de la victoria la sentí por todo lo alto en el colegio en que cursé mis estudios primarios. Los Mc Cabe, Norman, Griffith, Johnson, Hughe, Smith y todos esos apellidos ingleses que todavía recuerdo y que abundaban entre profesores y alumnos era todo entusiasmo y celebración.

Todos hemos anhelado, durante años, un campeonato de las Estrellas, que tantas veces se vieron al tris de la victoria, pero fallando siempre por las causas más inverosímiles, que muchos traducen en una interpretación fatalista: mala suerte, hado o, más popularmente entendido, “fucú”.

Leí en estos días en un periódico que “Las Estrellas se convierten en favoritos sentimentales de la Serie” y lo son verdaderamente. Todos queremos que ganen las Estrellas, independientemente del conjunto de nuestra simpatía. Creo y casi estoy seguro de que ahora se dará el sueño y cesará la pesadilla arrastrada por los Orientales durante más de cinco décadas.

Estrellas Orientales, Campeón.

Related Posts

  1. Eurania Almonte says:

    Hermano buen reportaje lo único malo es que salió tu edad ya que si tú tenía 13 ellos tenían 50 y pico y tú sabe que la gente se quita la edad pero está bueno me gusto tu reportaje mucho tú escribe muy bonito y mantiene a uno con mucho interés un abrazo ?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *