ANALISIS

Las encuestas falsas en tiempos del Coronavirus

Wilson Rodriguez*

La pandemia global provocada por el Covid-19 y que mantiene al mundo en aislamiento, ha irrumpido con fuerza en la República Dominicana en momentos en que se desarrolla la campaña electoral presidencial y congresual, habiéndose ya efectuado las elecciones municipales en el mes de marzo, con resultados gananciosos para el Partido Revolucionario Moderno.

La cuarentena que ha sido asumida como parte de las medidas preventivas decretadas por el gobierno del presidente Danilo Medina, ha orientado a la población al aislamiento social, pudiendo mantenerse en casa voluntariamente durante el día y de manera obligatoria, en toque de queda, a partir de las 5 de la tarde y hasta las seis de la mañana de cada día, durante un periodo de tiempo determinado.

En medio de la emergencia sanitaria, los candidatos presidenciales de los principales partidos políticos han dicho presente con donativos, planteamientos y repartos, en procura de paliar la situación de los más afectados por la pandemia y de no ceder espacio en la agenda nacional a candidatos contrarios.

Los candidatos y partidos han usado las redes sociales para promoverse con mayor intensidad, en el entendido de que hay toda una población de votantes cautivos que pasean sus miradas por los dispositivos electrónicos dadas las limitaciones que impone el encierro doméstico.

Así las cosas, los votantes dominicanos reciben y comparten noticias nacionales y globales acerca del avance de la pandemia: infectados, muertos y recuperados. Disfrutan de videos musicales realizados por artistas de todo el mundo, motivando la resistencia al virus y la esperanza de vida ante el ataque, pero también audios y videos tragicómicos de gran variedad que ponen la risa como alternativa ante el miedo al contagio y la muerte.

Dentro de los abultados contenidos colocados en las redes sociales y en los medios tradicionales de comunicación, en el fragor del confinamiento, las encuestas electorales han dicho presente, reivindicando su papel estelar en las campañas electorales, intentando algunas reposicionar a sus candidatos con sus gráficos estadísticos y titulares grandilocuentes, disputándole así al Covid-19, la atención del votante.

Ante la presencia de resultados de encuestas electorales en nuestras redes sociales y otros medios de comunicación, cabe preguntarse: ¿cuáles encuestas son ciertas y cuáles no?  ¿Cuáles criterios debemos tomar en cuenta para dar crédito y reenviar los resultados de las encuestas subidas? ¿Cómo identificamos que no se trata de un fake news? A continuación, algunos elementos fundamentales para diferenciar una encuesta fantasma de un verdadero estudio de preferencias electorales.

  • Las encuestas falsas no pueden mostrar el registro y autorización de la Junta Central Electoral, se limitan a presentar un título “noticioso” y un gráfico de fabricación casera con su candidato a la delantera.
  • La encuesta falsa nunca citará al “sponsor” o persona que ordenó el supuesto estudio.
  • La falsa encuesta no presenta ficha técnica con detalles de diseño como la población, muestreo, margen de error, nivel de confianza, tipo y representatividad de la muestra, etc.
  • La encuesta falsa se presenta bajo un nombre comercial regularmente en inglés, pero carece de domicilio, razón social, página web o número telefónico de referencia.
  • Cuando es falsa, la encuestadora no registra los resultados en la Junta Central Electoral, como establece la ley.
  • La encuesta falsa no presenta fecha de levantamiento ni fuerza de campo utilizada a los fines.
  • La encuesta que no es verdadera nunca podrá presentar los datos demográficos de los entrevistados, ni su localización territorial.
  • La encuesta que es fake news carece de historia, el resultado de hoy no puede contrastarse con publicaciones de años o meses anteriores.

Si nos fijamos bien, las falsas encuestas son de fácil reconocimiento y una vez identificada la no autenticidad de los datos publicados, entonces sería de justicia concluir que aquel candidato que encabece “las preferencias” electorales en la falsa presentada, en la realidad no es el favorecido por la mayoría de los votantes y se encamina sin remedio a una derrota en las urnas.

Para nuestro pesar, ya son varias las falsas encuestas publicadas en estos tiempos del Corona virus y otras muchas serán publicadas antes del 5 de julio, (de permanecer la fecha planteada por la JCE para las elecciones presidenciales y congresuales), encontrando un segmento de población que dará un like a la publicación y envíe estos resultados a sus contactos, quienes a su vez reenviarán la información asegurando haberla recibido “de fuente segura”.

A las firmas fantasmas y sus encuestas de mentira que se publican en redes sociales, se le adicionan otras leyendas urbanas que aparecen en tiempos electorales, como “las encuestas de palacio” “la de la embajada”, la que fue hecha “por un profesor de la universidad” o “la no publicada del periódico”, todas abonan un esfuerzo inútil por influir en la intención de voto de la población.

Las encuestas auténticas se publican en medios de comunicación reconocidos, se realizan con rigor científico, asegurando que la muestra seleccionada sea representativa de la población bajo estudio, que el cuestionario utilizado no contenga variables con respuestas inducidas, son diseñadas por técnicos calificados y realizadas por personal profesional bajo estricta supervisión, procesadas con programas estadísticos especializados y tecnología de punta e interpretadas por expertos con muchos años de experiencia.

  • El autor es presidente de la firma Mercado y Cuantificaciones

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