ANALISIS

Elecciones norteamericana: Batalla campal

Una vez más los Estados Unidos acapara la atención del mundo en su proceso electoral, sin embargo, en esta oportunidad hemos tenido situaciones atípicas que no forman parte de los usos y costumbres de las candidaturas presidenciales del Estado norteamericano, sobre todo, porque en ese importante país hay una clase gobernante que se encarga de imponer las reglas del juego político, podríamos decir que los candidatos están sometidos a lo que el estatus quo llama the rule of law, que no son más que las reglas del juego. El desconocimiento de ese factor relevante ha dado lugar al único caso que se ha producido en toda la historia norteamericana en la que un presidente fue obligado a renunciar, y me refiero al caso de Watergate, un caso sumamente escandaloso que precipitó la renuncia del presidente Richard Nixon. En esta oportunidad hemos visto con sorpresa que en el debate político se han proferido amenazas en el sentido de desconocer los resultados electorales, muchas veces de manera subliminal, ya sea velada o abierta, se han producido por los dos partidos en contienda incitaciones a la violencia y a tomar las calles estas son obviamente situaciones inéditas, inauditas, nunca antes vistas y que resultan inconcebible para mí en mi condición de observador de la realidad norteamericana, que suceda en los Estados Unidos, en ese sentido el propio presidente Trump ha llegado a decir que desconocería cualquier resultado electoral que le sea adverso, y no resulta difícil advertir que esa misma posición la tiene Biden, por tanto, estamos frente a un choque de trenes que está amenazando seriamente la institucionalidad de los Estados Unidos.

Es importante señalar que este proceso electoral tiene condiciones muy específicas que están dadas porque se producen en medio de una crisis sanitaria global  que ha afectado de manera significativa a los Estados Unidos, a pesar de que la crisis está determinada por una circunstancia global, la misma ha afectado de manera significativa las probabilidades electorales del presidente Donald Trump, en ese sentido la candidatura de Trump ha tenido que cargar el fardo negativo de no haber implentado con efectividad las políticas necesarias para combatir esta crisis al decir de su contendiente.

De igual manera y en el mismo tenor, se han producido una serie de acontecimientos durante la gestión del presidente Trump, que tienen que ver con el tema racial y que han sido capitalizados políticamente por el Partido Demócrata, incluso debo destacar que han tenido la habilidad de incorporar al expresidente Obama con la encomienda de desarrollar esa agresiva estrategia electoral.

En verdad debo decir que las tendencias electorales norteamericanas no lucen nada claras, porque al igual que en las elecciones pasadas más del 90% de las encuestas sitúan como ganador a Biden, con un porcentaje superior al 6% con relación a su contrincante, y un 2.5 % de margen de error, sin embargo que lo diferencia de los sistemas prevalecientes en América Latina, la complejidad de la medición se genera en razón de que el sistema electoral norteamericano es de sufragio indirecto y en tal sentido presenta una especie dualidad que está determinada por el voto popular y el voto electoral que se establece en función de los colegios electorales, los colegios electorales representan 538 votos, lo que significa que las elecciones en los Estados Unidos se ganan con 270 votos electorales que representan la mitad mas uno de la votación de los colegios electorales. En ese sentido Donald Trump tiene una base de votos electorales asegurados de 204 mientras que Biden de 223 ósea un 8.5% por encima de Trump.

Hay 7 Estados que son los que definen el voto electoral, se les llama Estados capitales porque son los que en fin de cuentas definen las elecciones, que son Arizona, Florida, Carolina del Norte, los cuales suman 55 votos electorales, luego tenemos el Estado de Wisconsin, Michigan, Ohio, y Pensilvania que suman 64 votos electorales, para una cantidad total de 119 votos electorales, esos 7 Estados por sí solos representan el 22% de la votación electoral, analizándolo en detalle, tenemos que Pensilvania tiene 20 delegados a colegios electorales, y a pesar de que votó por Trump en las elecciones pasadas sin embargo las encuestas indican que votará por Joe Biden en estas elecciones, la Florida tiene 29 delegados, y las encuestas le dan una ventaja de 3% a Joe Biden pero dado el 2.5% de error hay un empate técnico en la Florida, ese Estado lo ganó Donald Trump en las elecciones pasadas y entiendo que en esta lo ganará Donald Trump también, luego tenemos Ohio que tiene una cantidad de 18 electores, y tiene la extraña característica de que sus votos deciden las elecciones y eso ha sucedido en los últimos 116 años, en mi criterio personal Donald Trump retiene a Ohio, el Estado de Texas  tiene 38 votos electorales, el partido republicano ha ganado todas las ultimas elecciones en Texas y todas las encuestas dan como ganador a Donald Trump con un 8% por encima de Biden, eso significa que el Estado de Texas va ha ser ganado por Donald Trump, de los 7 Estados de referencia , hemos analizado 4 de los cuales Trump gana 3  que tienen un total de 85 votos electorales, esto sumado con los 204 votos electorales base que tiene Donald Trump sumarian un total de 289 votos electorales y se necesitan 270 votos electorales para ganar las elecciones , esto quiere decir que conforme a esas estadísticas Trump tendría el triunfo garantizado con un total de 289 votos electorales mínimos.

El partido Republicano está apostando a la estrategia de conquistar nuevos votantes, ha sido insistente en captar las masas silentes, llamados allá indecisos, están también los votantes tímidos, y los conservadores en términos generales dentro de los cuales está el voto de la iglesia ocupando un rol significativo en la ecuación Republicana, sobre todo porque las políticas conservadoras de Donald Trump, están en plena consonancia con la filosofía de la iglesia, su abierta confrontación con el discurso de género y su no disimulada discrepancia con relación a los LGBT. Cabe destacar que el partido Republicano está unificado en torno a su candidato, mientras en las elecciones pasadas estuvo dividido y aun con la extrema división el presidente Trump se impuso en las elecciones.

Hay otro elemento que es importante destacar y es que el sistema electoral Norteamericano permite el voto por correo, y que dado el contexto especial determinado por la pandemia, se estima que más del 60% de la población votará utilizando ese mecanismo, se habla de una cifra récord de más de 70 millones de votantes, obviamente el voto por correo favorece a los Demócratas, de igual manera y por las mismas razones se estima un amplio margen de abstención en el proceso de votación presencial que perjudica fundamentalmente al partido Demócrata, esto significa que dependiendo del margen de incidencia de ambos procesos, entonces tendremos posibilidad de medir de manera concreta la inclinación de la balanza electoral.

¿Quién ganará las elecciones del día de mañana…? Hay multiplicidad de escenarios pero hay sobre todo dos escenarios relevantes claramente planteados en el marco de las encuestas, si las encuestas no se equivocan entonces ganará el partido demócrata con Joe Biden como presidente, pero si las encuestas se equivocan, que dicho sea de paso, es probable que se equivoquen porque ya se equivocaron en las elecciones pasadas, entonces tendremos a Donald Trump encabezando su segundo y último mandato.

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*El autor es economista

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