MEDIO AMBIENTE

El Comité de Lucha Contra el Cambio Climático denuncia que Vuelven las nubes de gases tóxicos sobre Baní

Según ha denunciado el Comité Nacional de Lucha Contra el Cambio Climático (CNLCC), “desde la una de la tarde hasta las 8 de la noche de ayer, jueves, 18 de marzo, espesas nubes de gases ácidos se estacionaron sobre Baní y sus alrededores, como se puede observar en los videos grabados” y que publica elpaisdomincano.com.do

Este mismo evento ocurrió del 9 al 11 de febrero pasado, activando la alerta temprana de la Redes de Monitoreo Comunitario de la provincia Peravia que recomendaron mantenerse dentro de las casas, especialmente a infantes y a adultos mayores, usar mascarillas y cerrar ventanas y puertas para evitar la entrada del aire contaminado.

En la tarde de ayer hasta prima noche, se pudo avistar que una gran masa de gases ácidos enriquecidos con minerales pesados salía de la chimenea de la Central Termoeléctrica Punta Catalina, CTPC, y que aproximadamente a tres kilómetros de distancia comienza a descender hasta tocar tierra en forma de neblina a la altura de la Finquita Gloria de Paya.

Estas nubes tóxicas afirman CNLCC, “fueron arrastradas de manera consistente y permanente por el viento hacia la ciudad de Baní. El evento duró hasta alrededor de las 8:00 p.m., cuando el viento cambió de dirección, soplando de tierra hacia el mar”.

El Comité Nacional de Lucha Contra el Cambio Climático, CNLCC, “responsabiliza al presidente de la República, Luis Abinader, de las muertes que podría causar la repetición de este fenómeno durante una noche en la ciudad Baní y en su entorno”.

Manifestaron los defensores del medio ambiente, que “cuando ocurrió a principios de febrero pasado este evento de las nubes tóxicas a baja altura, alertamos a las autoridades municipales y a la población en general, y a monseñor Víctor Masalles, quien de inmediato informó de la situación al ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Orlando Jorge Mera”.

El evento consiste en la combinación de la emisión de grandes cantidades de gases ácidos, dióxido de nitrógeno y dióxido de sulfuro, por la chimenea de Punta Catalina, con la presencia de una baja presión atmosférica en la zona. Las nubes de gases ácidos son movidas por el viento que durante el día mantiene la dirección de sureste hacia el noroeste, es decir hacia la ciudad de Baní.

Durante alrededor de ocho horas este banco de nubes venenosas se estaciona a muy baja altura entre Catalina y las montañas detrás de la ciudad de Baní. Denuncian que “esta prolongada exposición está afectando la salud de más de cien mil habitantes que viven en esta zona y también a los cultivos y a los animales”.

Según cuentan los ecologistas, lo peor aún no ha pasado. “Si estas nubes permanecieran durante toda una noche sin disiparse, producirían decenas de muertes súbitas, especialmente de infantes y ancianos con dolencias respiratorias como asma o con trastornos de presión arterial”.

Manifiestan que “El Gobierno, especialmente el jefe de la administración que es el presidente de la República es culpable de la actual situación, porque la causa que la crea es la expulsión de los gases de la caldera de la unidad número uno de Punta Catalina que está siendo sobrealimentada de carbón para que mantenga el rendimiento esperado en términos de generación eléctrica”.

A más suministro de carbón, aseguran, “se produce más temperatura, más presión y más vapor, pero también más cenizas, más gases ácidos y más micropartículas que son metales pesados sumamente dañinos a la salud”.

Los filtros del sistema de control de seguridad del aire, si es que están funcionando, no poseen la capacidad para mitigar, reducir y neutralizar el alto volumen de gases y de micropartículas que genera la sobrealimentación de carbón de la planta.

Todas las plantas de carbón contaminan, aún más si están dañadas o sufren un desperfecto grave con relación a la combustión de carbón en la caldera, como es el presente caso. Las plantas de carbón en cuanto a las emisiones de gases poseen el mismo comportamiento que la de un volcán.

Los protocolos de seguridad prescriben que en situaciones como la que está ocurriendo en Punta Catalina, se debe de inmediato apagar la planta y sacarla de servicio para evitar las peores consecuencias en la población que respira el aire contaminado por estos gases tóxicos altamente concentrados.

Mientras Punta Catalina continúe encendida seguirá emitiendo esta gran cantidad de gases ácidos y, por tanto, existirá el riesgo de que el evento ocurrido del 9 al 11 de febrero y en la tarde de ayer, se repita, y lo que sería una verdadera desgracia, que se produjese durante una noche.

Aseguran que “las autoridades no pueden controlar el clima ni la atmósfera para impedir la ocurrencia de presión baja, pero si pueden evitar que la baja presión atmosférica convierta estos gases en densas nubes venenosas a baja altura, apagando la planta que expulsa esos gases ácidos”.

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *