DEPORTES

Con el triunfo del Barça y la derrota del Atlético de Madrid la liga se aprieta más

Por unos momentos, el pánico se extendió desde el estadio de la Cerámica de Villarreal hacia todo el barcelonismo, por una entrada criminal de Trigueros sobre la tibia de Messi con los tacos por delante. Por una vez la justicia castigó la violencia y fue expulsado, pese a protestas indecentes de, por ejemplo, Albiol. Leo se recuperó, pero el susto fue de aúpa en una jornada importantísima para las aspiraciones del Barça. Para ceñirse al camino más directo hacia el título el conjunto de Koeman tenía que ganar en uno de los desplazamientos más difíciles que le quedaban y no falló. Un gran primer acto que pudo haber dejado el choque ya sentenciado dio ventaja al Barça, que en la segunda parte salió a especular y casi lo paga caro, porque un gol de Chukwueze lo había dejado todo abierto. El Barça se quedó sin gasolina al final (había jugado el jueves por la noche) y acabó pidiendo la hora contra diez.

Si el primer tiempo barcelonista fue magnífico, con un doblete de Griezmann y numerosas ocasiones para resolver, el segundo puso al descubierto algunas carencias de un equipo al que cuesta mantener la intensidad cuando considera que debe controlar. El Villarreal apretó lo suyo en busca del empate y ni siquiera cuando se quedó con diez el Barça recuperó el buen tono inicial.

Desde que volvió del vestuario, muy pocas ocasiones: no pudo aprovechar ni una acción de De Jong, solo ante el meta, a pase de Dembélé.

Gran salida del ’Submarino’ en el partido, con una presión alta que, para empezar, dejaba claras las intenciones del conjunto ‘groguet’. El juego del Villarreal encontró a menudo líneas de pase para las diagonales de Alcácer o Moreno, pero, más allá de dos remates del ex perico, motivado (intentó hasta una chilena en la segunda parte) pero poco acertado ante su archienemigo y tocayo Piqué, las ocasiones iban cayendo del lado barcelonista.

Vayan contando las acciones en las que el meta Asenjo mantuvo en el partido al equipo de Emery: despeje ante un remate de Griezmann después de una magistral dejada de De Jong; paradón ante el centrocampista holandés, que remató a bocajarro un centro de Jordi Alba después de una acción personal de Dest con apertura final de Messi; rechazó Asenjo y De Jong aún mandó al palo en el segundo remate; o en un chut de Messi que el meta rechazó con los pies.

O marcas o te complicas la vida. Es una de las leyes irrefutables del fútbol. El Barça había perdonado y, en cambio, a la primera clara que tuvo el Villarreal Chukwueze no falló. Recogió un extraordinario pase de Pau Torres desde la defensa, se fue en diagonal hacia el centro llegando desde la derecha, Piqué había perdido la posición y Alba había roto el fuera de juego y además resbaló; el nigeriano encaró a Ter Stegen lo regateó y marcó.

El momento Griezmann

La magia del fútbol hizo que el partido tomase una dirección inesperada, pero enseguida llegó la réplica. Y también con acción de un defensa: pase largo magistral de Mingueza a Griezmann, que se fue al espacio y picó el balón por encima de la salida de Asenjo. Poco después, un error grave de Foyth al ceder al meta supuso que otra vez Griezmann, atento, se plantase ante Asenjo y lograse el 1-2.

En un plisplás el Barça había reaccionado y pudo haber dejado los deberes ya completados antes del descanso: Asenjo volvió a sacar sendos remates de Griezmann y Dest y una vez más mantuvo con vida al Villarreal para la segunda mitad. El conjunto castellonense quiso aprovecharlo y salió dominador en la segunda parte, con un Barça demasiado especulador.

Un paradón de Ter Stegen con los pies a remate de Capoue tras una acción de Chukwueze, el mejor del Villarreal, evitó el empate antes de la reacción de Koeman mediante Ilaix, que remató alto en su primera ocasión. La roja a Trigueros aflojó la presión local, pero no acabó con ella y Moreno remató fuera por poco.

Rayando el drama, el Barça acabó ahogado. Sin duda, falló al no haber resuelto en el primer tiempo y, después, al especular demasiado en el segundo tiempo. Pero a los que pusieron el partido a las cuatro y cuarto después de haber jugado el jueves por la noche les salió el tiro por la culata. Messi, flojo durante casi todo el partido, ofreció una ‘máster class’ a la hora de quedarse con el balón y poner histérica a la zaga local.

Derrota del Atlético en San Manes

El equipo que dirige Diego Simeone fue derrotado 2-1 frente al Athletic de Bilbao y con ese resultado, si el Barcelona gana el próximo jueves frente al Granada, se colocará líder en solitario. El Real Madrid que ayer empato con el Betis, tiene 71 puntos al igual que el Barça, pero el conjunto catalán tiene un partido menos.

Así las cosas, la ventaja que tenia el conjunto madrileño ha desaparecido y ahora el que depende de si mismo para ser campeón de liga es el conjunto liderado por Leo Messi.

Tanto el Sevilla, Real Madrid, Atlético de Madrid y Barcelona tienen opciones de ganar el campeonato de liga, pero a hora la ventaja la tiene el conjunto de la ciudad condal. Se espera un final de campeonato muy reñido y que lo conquistara el equipo que menos falle de aquí al fina.

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