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El Atlético de Madrid cae derrotado frente Athletic en San Mamés

El Barça se puede poner líder de la liga española si gana al Granada el próximo jueves 

Tal y como llegaba el Atlético de Madrid a esta recta final de LaLiga, el partido de San Mamés se antojaba como una final imperdonable para un equipo colchonero que se ha ido desangrando poco a poco hasta quedarse sin aire, sin fuerzas, sin brío. En San Mamés había que ganar y el equipo de Simeone entregó a su rival la primera parte y se dejó arrebatar la bola extra que se había ganado con el gol de Savic en el empate, para acabar perdiendo. Incomprensible. Una primera mitad en la que le marcaron para tener que nadar a contracorriente el resto del partido. Y un 2-1 a la salida de un córner en el 85’ que fue otro regalo inexplicable cuando te juegas LaLiga.

A expensas de lo que haga ya un Barça que si gana el partido que tiene aplazado ante el Granada le superará en la tabla, el Atlético ha perdido la iniciativa por el título de LaLiga. La tendencia que se venía consumando en los últimos meses, cristalizó de la forma más cruel para los colchoneros. A la vista del calendario tendrá que vencer en el Camp Nou, algo que no ha logrado nunca en Liga desde que Simeone se hizo cargo del banquillo.

En la temporada 13/14, el Atlético afrontó un partido calcado a éste en su camino al título de LaLiga. Entonces, el equipo colchonero también tuvo que reponerse de un gol inicial del Athletic. Y lo hizo, le dio la vuelta al partido y esa victoria le sirvió para impulsarle al campeonato. Pero claro este Atlético no es aquel. Aquel Atlético tenía una rabia, una determinación, un orgullo y hasta a veces un fútbol que quizás no tiene el actual.

La primera noticia del partido entre el Athletic y el Atlético de Madrid vino de las alineaciones, especialmente de la colchonera, en la que ni Joao Félix, ni Lemar ni sobre todo Luis Suárez, fueron titulares. Los tres regresaban a la convocatoria tras lesión, pero el Cholo pensó que mejor no tocar lo que ya estaba funcionando. Y en el caso de los madrileños, el frente del ataque formado por Llorente, Correa y con la colaboración de Carrasco desde la banda, había generado siete goles en los dos últimos partidos.

También en el lado vasco había novedades, con la baja de última hora de Raúl García, a cuenta de unas décimas de fiebre; y alguna más que ya se conocía como la de Íker Muniain.

Aún estaban los dos equipos poniendo sobre la mesa sus respectivas cartas de presentación, cuando el Athletic golpeaba primero. El partido comenzaba cuesta arriba para el Atlético de Madrid. Los Leones se aprovecharon de un espacio a la espalda de Lodi, con una gran llegada de Capa que hacía un centro que tocaba en Llorente lo justo para que le quedase franco a Berenguer, que cabeceaba a la red. Respondía el Atlético con un cabezazo de Carrasco que Unai Simón sacó fuera de la portería.

Aunque en realidad fue apenas un espejismo de un equipo colchonero al que le costaba muchísimo generar juego en el centro del campo. La circulación lenta y el buen posicionamiento del conjunto vizcaíno, que apretaba de manera intensa, hacía que al Atlético le costase un mundo.

Le costó a los de Simeone comenzar a imponer su ritmo y sus vías para hacer daño ante un Athletic que, con el marcador a su favor, salían como una exhalación en busca de cualquier contragolpe viable. Especialmente por la izquierda de los colchoneros donde Lodi era superado en muchas ocasiones por un Ánder Capa que en la primera mitad fue un quebradero de cabeza.

Un equipo local con una marcha más alta que el madrileño para imponerse en los duelos individuales, para adelantarse en la presión, para correr con más sentido. El líder mostraba una cara alejada de las dos citas anteriores, más impotente y embotada.

La primera mitad se cerraba con la desafortunada lesión de Capa, que estaba siendo de los mejores. Dani García le caía sobre la rodilla en la pelea por un balón aéreo y el jugado tenía que abandonar prematuramente el terreno de juego.

Simeone y Marcelino hacen cambios

El partido daba un vuelco en el segundo acto. Sin necesidad de cambios siquiera. Simplemente con un cambio de actitud, con la subida de un punto de velocidad y determinación de los del Cholo. Y las ocasiones comenzaban a acumularse, disparos desviados por muy poco de Correa, Llorente, Carrasco…

Con todo, el equipo de Marcelino estaba agazapado esperando poder dar el zarpazo decisivo. Y a punto estaba de conseguirlo a los 57 minutos en una contra que montó el Athletic tras un terrible pase hacia atrás de Saúl, que concluía con un disparo de Sancet desde la frontal que se marchaba alto por poco. Era la última acción del ilicitano antes de que Simeone metiese un triple cambio con los recuperados. Dentro Joao Félix, Carrasco y Lemar. Fuera Trippier, el mencionado Saúl y Herrera. Circunstancia que abocaba a Llorente a colocarse en el lateral derecho.

Las oportunidades se acumulaban hasta que el Atlético lograba un empate que puede ser de oro, a la salida de un córner, en un cabezazo de Savic. El equipo rojiblanco había puesto todo sobre el terreno de juego y se deshinchó como un globo pinchado. Cuando debía dar ese último esfuerzo, se cayó. Trompazo en toda regla con un segundo gol del Athletic, de Íñigo Martínez, a la salida de un córner.

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