ANALISIS

Hay que denunciar la corrupción y apoyar a quienes la persiguen

Por Julio Guzmán Acosta

Desde que el 16 de agosto pasado Luis Abinader asumiera la Presidencia de la República Dominicana, se ha pronunciado con claridad sobre el tema de la corrupción y la impunidad.

Ha tomado muchas decisiones que apuntan en esa dirección. La primera, designar al frente de la Procuraduría General de la República a una profesional capaz y decente, que tiene una trayectoria en la magistratura que la hace acreedora para encabezar una cruzada contra la peor lacra que tiene el país, que es la corrupción y todos sus entramados. La magistrada Miriam German Brito goza del aprecio y respeto de amplios sectores del país. Ella se ha hecho acompañar de Yeni Berenice Reynoso y de Wilson Camacho, dos jóvenes capaces que se han comprometido con el país.

La otra importante iniciativa tomada por el ejecutivo en el camino de adecentar el ejercicio de la función pública, fue designar a Milagros Ortiz Bosch al frente de la dirección de Ética e Integridad Gubernamental.

Esas dos decisiones junto a la de poner al frente de la Dirección General de Compras y Contrataciones Públicas, a Carlos Pimentel, han enviado unas claras señales de que Luis Abinader esta dispuesto a dar la batalla por eliminar o reducir drásticamente los actos de corrupción en el Estado Dominicano.

Por todo ello, quienes hemos luchado por años contra la corrupción peledeista y de otros signos políticos, no podemos quedarnos impasibles ante quienes quieren desprestigiar las positivas acciones del gobierno y de la justicia.

Hasta el momento se han iniciado importantes operaciones contra las redes mafiosas en la que están imputados funcionarios del pasado gobierno, civiles y militares. También familiares del expresidente del gobierno Danilo Medica y hoy presidente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

La cosa no ha hecho más que empezar y ya se escuchan voces que quieren desviar la atención de lo importante de esas operaciones. Han salido informaciones que dan cuenta de la magnitud de los actos de corrupción. Los peledeistas no se han detenido ante nada, ni nadie. Se creyeron los dueños del país. No respetaron las leyes de la nación, ni protocolos de actuación, ellos, los morados se creían por encima del bien y el mal.

Han desfalcado el erario, se han hecho de fortunas que no pueden justificar, ni trabajando cientos de años.

El país debe apoyar las buenas acciones del gobierno por frenar la corrupción y proteger a Miriam Germán Brito y a los demás jueces con acciones de masas en las calles, para que ellos sepan que no están solos y que cuentan con el apoyo mayoritario de la ciudadanía

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