ANALISIS

En ocasión del día mundial de los océanos

Por Mary Cruz

Los océanos recubren un poco más del 70% de la superficie de la Tierra, ocupando así la mayor parte de la superficie del planeta.

Se estima que el océano global, es el hogar de la mayoría de las especies vivas en la Tierra (50 a 80%) y genera más del 60% de los servicios de los ecosistemas que nos permiten vivir, comenzando con la producción de la mayor parte del oxígeno que respiramos. Absorbe alrededor del 30% de las emisiones de CO2 generadas por la humanidad, lo que provoca su acidificación.

El océano mundial regula el clima de la Tierra en más del 80%, desempeñando de esa manera un papel importante en la temperatura del planeta.

El explorador submarino Jacques Cousteau, al regresar de una exploración submarina mundial, indicó que la vida en los océanos ha disminuido en un 40%, desde 1950, debido a la sobre pesca y a la contaminación. Una cifra en aumento.

La fragilidad y vulnerabilidad de nuestros ecosistemas se acentúa cada día. Básicamente, todas las acciones del ser humano impactan directamente los ecosistemas. Cómo el « simple » hecho de recoger las conchas, las piedras o un poco de arena cuando vamos a la playa. Una práctica que puede parecer inofensiva, sin embargo, esta causando serios problemas ambientales. Las conchas proporcionan carbonato de calcio que permite mantener estable los ecosistemas, aportando alimento para algunos animales y plantas. Además, las conchas ayudan a controlar la erosión del suelo y permite que algunas algas, plantas, esponjas marinas, entre otras especies, se adhieran a estas.

Las conchas son el alojamiento y/o protección de algunas especies que quedan desprotegidas contra depredadores, cuando no cuentan con estos. Como es el caso del cangreso hermitaño, comúnmente llamado “maquey » un crustaceo que utiliza las conchas como armadura protectora y va cambiando su concha conforme su crecimiento vaya aumentando y cuando no logra encontrar una concha más grande muere. Este es sólo uno de los problemas que agobian los ecosistemas costeros.

El medio ambiente es sensible a cada una de nuestras acciones muchas veces nefastas.

En República Dominicana existen distintas leyes sobre la protección de los recursos naturales y el uso de estos. La LEY 123-1971 prohíbe la extracción de los componentes de la corteza terrestre llamados arena, grava, gravilla y piedras. Sin embargo, son muchos los que por ignorancia o falta de interés, hacen caso omiso a la legislación. La comercialización de la concha, como la de las caracolas vendidas como curiosidades y recuerdos para turistas en las playas dominicanas, e incluso en las calles de la ciudad de Santo Domingo, debería interesarnos y alertarnos, debido a la amenaza que supone.

Impactos y medidas

En 2017,  el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales elaboró el documento:  Nuestros océanos, nuestro futuro; compromisos de la República Dominicana para la conservación de los océanos, mares y vida submarina, en el marco de la Consulta Nacional sobre los Océanos, con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Según el informe, existen estimaciones que indican que las ganancias de los pescadores de República Dominicana en el decenio 2000-2010 se había reducido en un 69%, debido a la disminución de las poblaciones de las especies pesqueras más relevantes. 147 compromisos fueron concertados en apoyo a las metas relativas al Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 2030; objetivo 14: «Vida submarina» que estipula la conservación y utilización, en forma responsable, de los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.

La drástica desaparición de la concha reina en el Caribe ha conducido a la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) a tomar medidas para proteger este importante recurso marino de la sobreexplotación.

En República Dominicana existen varias instancias gubernamentales relacionadas con la gestión de los recursos costeros y marinos. La Ley General de Medio Ambiente (64-00), tiene como misión “reglamentar el manejo, la conservación y el uso sostenible de los recursos costeros y marinos.

Pero son estas medidas suficientes ?

La educación poblacional sigue siendo un reto, se necesita conciencia cívica para erradicar el impacto y proteger nuestro hábitat, nuestro patrimonio natural.

Militemos en favor de nuestros recursos marinos. Protejamos nuestros océanos.

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