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Francia busca atajar la cuarta ola de Covid-19

La exigencia del pase sanitario entró ayer miércoles en vigor en parques de atracciones, piscinas y centros culturales de Francia. Sin grandes problemas como pudo comprobar este corresponsal en el Louvre. Es la palanca que ha empleado el presidente de la República, Emmanuel Macron, para empujar a sus ciudadanos a vacunarse.

El primer ministro, Jean Castex, momentos antes de que comenzara el debate de la ley en la Asamblea Nacional sobre la obligatoriedad de vacunarse para el personal sanitario y asistencial, así como la exigencia del pase sanitario, declaró: “El mundo hace frente a la cuarta ola” del Covid. Su ministro de Salud, Olivier Véran, acaba de decir en el Parlamento que cree posible “un pico epidémico a finales de verano”.

Ante esta situación “debemos reaccionar”, manifestó Castex en la cadena TF1.”La clave es vacunar”. El problema es que Francia va con retraso, en relación con España, sin ir más lejos. Aún no han recibido la primera dosis ni 40 millones de franceses (sobre 66 millones de población total). Pero, desde que hace 10 días Macron anunciara en Tv la exigencia del pase sanitario, una riada ha acudido a los centros de vacunación. Y se han batido récords de inyecciones. Castex subió este miércoles el listón: “50 millones de primeras dosis antes de que termine agosto.

En su entusiasmo, el primer ministro llegó a decir que los vacunados “ya no se contagian”, lo que no es cierto. Sí que lo es el dato que aportó: “El 96% de los 18.000 contagiados el martes no estaban vacunados “.

El primer ministro no llegó a excluir del todo un cerrojazo total -“Sería irresponsable”- pero apuesta por medidas a escala local. Obligar a llevar la máscara en la calle, adelantar el cierre de bares o clausurar las discotecas, queda a decisión de los prefectos, los representantes del Gobierno en cada departamento. En principio, no se prevén toques de queda locales que irían contra el principio de que vacunarse (y por lo tanto tener el pase sanitario) vale la pena. “Mi papel es que juntos encontremos la manera de evitar el reconfinamiento”.

El proyecto de ley comenzó a debatirse esta tarde en el Parlamento. A las primeras de cambio, la extrema derecha y la extrema izquierda han dejado claro que se oponen. “El pase sanitario es un atentado contra las libertades y la igualdad entre los ciudadanos”, ha dicho Marine Le Pen. En el otro extremo del arco parlamentario, La Francia Insumisa, que dirige Jean Luc Mélenchon, también anuncia su voto en contra. Los votos de los partidos del sistema, Los Republicanos (derecha) socialistas y los que apoyan al Gobierno, serán más que suficientes.

La exigencia del pase sanitario entró este miércoles en vigor en centros deportivos, culturales y, en general, lugares que reúnan más de 50 personas. Sin grandes problemas por lo que he visto en el Louvre y por lo que relatan medios franceses sobre otros puntos calientes como Disneyland o la Torre Eiffel.

Aquí, en el perímetro exterior, está el primer control, del que se encarga el personal de Securitas. Cierto que la cola para los que no tienen entrada no estaba mal. Para los que reservan en internet, era mínima. Era poco antes de las 11:30 horas, en plena hora punta matutina. “¿Pase sanitario, por favor?”. Escanear mi QR con su móvil le llevó al segurata unos segundos. “Las colas son un poco más largas con esto del pase sanitario, pero tampoco tanto”, nos cuenta la supervisora.

Castex anunció que los bares y restaurantes tampoco tendrán que verificar la identidad de sus clientes, pero sí el QR del pase sanitario. Empezará a exigirse en agosto, pero la primera semana será de rodaje. Es decir, sin sanciones.

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