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Novak Djokovic gana otra batalla en ruta hacia el Grand Slam

Todavía quedan tres pasos por delante, pero si llega a conseguir la epopeya del Grand Slam -la conquista de los cuatro grandes torneos del circuito del tenis en un mismo año-, Novak Djokovic tendrá todo el derecho de decir que nadie le regaló nada en la ruta a un logro histórico. El serbio parece encontrar el campo minado sobre el cemento neoyorquino. Así y todo, continúa adelante y ya está entre los ocho mejores del Abierto de los Estados Unidos.

Esta vez, el encargado de poner en aprietos al líder del tour masculino fue Jenson Brooksby, un estadounidense de 20 años, 99° del ranking y con muy pocos partidos en el nivel ATP. Pero que se había hecho camino en Flushing Meadows con triunfos sobre Taylor Fritz y el ruso Aslan Karatsev, una de las revelaciones de esta temporada. Con esa confianza se le plantó a Djokovic, al que aplastó en un primer set de ensueño y dio pelea mientras pudo mantener la intensidad en peloteos sostenidos y de palo a palo.

La devolución de Djokovic frente al joven Jenson Brooksby; el serbio necesitó tres horas para vencer al 99° del ranking (ED JONES/)

Más acostumbrado a estos duelos de alto voltaje, el serbio resistió el temporal y el entusiasmo de su novel adversario. Djokovic soportó los embates de Brooksby, se mantuvo a tiro en el resultado, y cuando tuvo la chance, empezó a dar vuelta un partido vibrante y entretenido, entre los muchos de gran nivel que ya ha tenido este US Open. Y disfrutado al máximo en otra jornada pletórica, a la altura de los tiempos no tan lejanos: 55.718 espectadores acudieron al lunes de la segunda semana en el Open neoyorquino. Finalmente, el número 1 del mundo se impuso por 1-6, 6-3, 6-2 y 6-2, en casi 3 horas de acción, un resultado mucho más holgado en las cifras que el desarrollo.

Más allá de partir como gran favorito, Djokovic ha tenido que transpirar bastante en Flushing Meadows. Sin el nivel avasallante que mostró en la primera parte del año, el número 1 del mundo parece sentir, por un lado, el trajín de un año intenso, y por el otro, la inmensa presión de ir en busca de dos marcas inolvidables: ser el primer jugador en 52 años que gana Australia, Roland Garros, Wimbledon y el US Open en la misma temporada y, a la vez, alcanzar el 21er trofeo de Grand Slam para dejar atrás los 20 de Roger Federer y Rafael Nadal. Ya lleva 25 triunfos en Grand Slams en 2021, y la meta está a tres pasos.

Le ganó en cuatro sets al noruego Holger Rune y al japonés Kei Nishikori, que lo llevó a más de tres horas y media de juego. El único partido sencillo fue el que le ganó al neerlandés Tallon Griekspoor en la segunda rueda, con un triple 6-2. La exigencia subirá exponencialmente en los cuartos de final, donde se enfrentará con el italiano Matteo Berrettini, 8° del mundo, al que superó este año en la final de Wimbledon. El jugador romano viene de ganarle en cuatro parciales al alemán Oscar Otte.

Los cuartos de final empezarán este martes, con los encuentros de la parte baja de la llave. Desde las 13 de nuestro país, el neerlandés Botic van de Zandschulp, verdugo de Diego Schwartzman en octavos, se enfrentará con el ruso Daniil Medvedev, segundo del ranking. Luego, en el segundo cotejo de la sesión nocturno, la gran atracción de la jornada será el cruce entre el canadiense Felix Auger-Aliassime y el español Carlos Alcaraz, que con 18 años se metió entre los ocho mejores, el primero de esa edad en llegar a cuartos de un Grand Slam desde Michael Chang en el Abierto francés de 1990, y en Estados Unidos desde el brasileño Thomaz Koch, en 1963, hace casi seis década.

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