ANALISIS

Otro reto para el presidente Abinader

Spread the love

Por Alexis Almonte  (alexis.almonte@gmail.com)

El cruento conflicto detonado en el Oriente Medio tras el enfrentamiento palestino-israelí barrunta graves dificultades en la economía mundial.

El quid del problema radica en su eventual escalada en otros países de la región, potenciales productores de petróleo que inevitablemente tomarían como Espada de Damocles su comercialización y precios.

Como importador del hidrocarburo, no hay forma de que sus efectos no repercutan sobre la República Dominicana y su estructura económica.

Esto representa para el presidente Luis Abinader un reto crucial, como conductor del estado dominicano. ¿Podrá asumirlo con perspectivas gananciosas?

Leí recientemente una definición para mí ajustada y exacta del siquiatra José Miguel Gómez respecto a su personalidad y su siquis: “un mandatario emocionalmente controlado, frío e inteligente y que la mayoría de las decisiones que adopta son basadas en estadísticas y razonamientos”.

Personalmente creo que su carácter previsor y visionario le ha permitido salir airoso a situaciones indeseadas que han surgido en el espectro de su mandato.

Asume el cargo en el estadio más engorroso y oscuro de la pandemia del Covid19, que sortea con tan resonante éxito que los organismos internacionales, y especialmente las organizaciones mundial y panamericana de la Salud (OMS y OPS) ponían el país como ejemplo del buen desempeño frente a las amenazas del lacerante problema.

Después vinieron las incidencias de la guerra entre  Rusia y Ucrania, que puso contra las cuerdas a la economía mundial, descontrolando los niveles de inflación por la escasez y encarecimiento de materias primas y bienes de consumo masivo.

Nuevamente la República Dominicana supo capear la crisis o al menos la afrontó de la mejor manera: el presidente Abinader dispuso un prolongado subsidio sobre los combustibles, para amortiguar sus efectos sobe el aparato productivo y el consumidor.

El jefe del Estado volvió a crecerse frente al affaire con Haití tras el sonado caso de la pretendida construcción del canal que alimentaría el rio Masacre: militarizó y cerró la frontera, paralizó el visado desde y hacia el vecino país y, lo par mí más importante, la dispuso la habilitación del canal de La Vigía como respuesta ante la tozudez y cerrazón de los sectores haitianos que promueven la tensión hacia la RD.

Estas experiencias y el parecer del doctor Gómez sobre su personalidad previsora y proactiva nos aseguran que el presidente Abinader sabrá afrontar con halagüeñas perspectivas este nuevo reto.

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *