Neymar, máximo goleador histórico de la selección brasileña, se entrenó ayer al mismo ritmo que el resto de sus compañeros de la Canarinha, en su primera aparición pública desde que empezó la concentración para el Mundial 2026, a finales de mayo.
El 10 del Santos, que estaba de baja desde el pasado 17 de mayo por una lesión en el gemelo derecho, apareció sonriente en las canchas del Columbia Park, en Morristown (Nueva Jersey, Estados Unidos), escoltado por Marquinhos, capitán de la ‘Seleção’, y Raphinha.
“¿Me echaban de menos?”, preguntó el exjugador del FC Barcelona y del París Saint-Germain (PSG) al nutrido grupo de reporteros y fotógrafos que se habían amontonado en las vallas de seguridad para captar su imagen.
“¡Acabó la espera! ¡Aleluya!”, exclamaron algunos periodistas al ver al ídolo de la ‘Seleção’. Con su reincorporación al grupo, se espera que esté disponible para el partido de la segunda jornada del Grupo C contra Haití, el viernes, en Filadelfia, aunque tendrá difícil jugar.
En el inicio del entrenamiento, abierto a la prensa y con todo el grupo al completo, Neymar recibió un aplauso de sus compañeros y hasta pasó por un pasillo de collejas para celebrar su regreso a la dinámica del grupo.
El 10 ya había pisado el césped el martes por primera vez desde que llegó a Estados Unidos, aunque en solitario.
El exjugador del Real Madrid y Manchester City espera que el 10 de Brasil esté “bien físicamente” y pueda rendir “un buen tributo” al Mundial, “como siempre hizo”.




