
Por Luis Fernández
El año 2026 ha sido declarado oficialmente por el Gobierno de Panamá como el Año del Bicentenario del Congreso Anfictiónico. Bajo el liderazgo del presidente José Raúl Mulino, el país ha diseñado una agenda conmemorativa de alcance hemisférico que convierte al istmo, una vez más, en el epicentro del diálogo multilateral americano.
El congreso Anfictiónico de Panamá fue una iniciativa del libertador Simón Bolívar que constituye uno de los antecedentes más importantes de la integración latinoamericana, celebrado del 22 de Junio al 15 de julio de 1826, con el propósito de reunir a las nuevas repúblicas hispanoamericanas, para construir una alianza permanente, basada en la cooperación política, la defensa y la solidaridad entre los pueblos recién independizados.
Su nombre proviene de la antigua Grecia, las anfictionías eran ligas o asociaciones de ciudades estados griegas que se reunían para tratar asuntos de interés común, resolver conflictos y coordinar la defensa colectiva, el libertador usó el concepto por su aspiración de que las nuevas repúblicas latinoamericanas, similar a las ligas griegas cooperaran para defender su soberanía, mantener la paz y promovieran objetivos comunes.
Este congreso fue el primer intento formal de institucionalizar la unidad latinoamericana y caribeña, que, aunque sus acuerdos no llegaron a aplicarse plenamente por rivalidades y diferencias políticas, dejó un legado que inspiró a posteriores esfuerzos integracionistas de la región, ya que la visión Bolivariana planteaba que los países latinoamericanos, serian mas fuertes unidos que separados.
Doscientos años después, el sueño de Bolívar sigue siendo relevante y convoca a América Latina a mantener su lucha por la construcción de una voz común basada en la cooperación, la soberanía, la paz y la integración de sus pueblos, frente a los retos políticos , económicos y geopolíticos del siglo XXI, de modo que seamos dignos del ideal Bolivariano de integración continental.
Al conmemorar los dos siglos de esta histórica asamblea convocada por Simón Bolívar, que sentó las bases del multilateralismo americano, Panamá ha traido al debate global el sueño de la unidad regional frente a los desafíos del siglo XXI y de una América Latina, soberana y libre, en mejores condiciones para combatir la pobreza, la desigualdad y con mayor protección a los derechos de los más vulnerables.
Esta conmemoración del congreso Anfictiónico de panamá tiene una serie de actividades, como la semana de alto nivel con reuniones de jefes de Estado, organismos regionales, foros y seminarios internacionales sobre integración, democracia y cooperación internacional, dedicados a analizar la vigencia del ideal Bolivariano y la celebración de la 56 asamblea general de la OEA.
Al conmemorar estos 200 años del congreso Anfictiónico, debemos resaltar su importancia histórica y política para América Latina y el Caribe, las luchas por la independencia y los valores comunes que unen a los pueblos latinoamericanos, que cada vez más necesitan fortalecer su cooperación para actuar unidos en defensa de sus intereses comunes.
Este bicentenario no debe ser solo una recordación histórica, sino un momento para reflexionar con profundidad sobre la integración y unidad latinoamericana, renovando el compromiso con una América Latina mas integrada, soberana, solidaria y capaz de actuar con voz propia como fue el deseo de Simón Bolívar,” La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino”.
El pasado, es necesario e importante tenerlo presente en nuestra memoria histórica, pero hay que construir mecanismos de integración real que permitan que se enfrenten desafíos actuales de la región, como la desigualdad, la pobreza, la falta de oportunidades, las crisis climáticas y otros males que limitan el desarrollo de la región, debilitan su cohesión social y la integración regional.
Estos 200 años del Congreso Anfictiónico de Panamá, deben llevarnos a que hagamos una mirada con renovada conciencia ante el escenario actual de América Latina dirigida a enfrentar los obstáculos que se oponen a mejorar la calidad de vida en la región, al fortalecimiento de la estabilidad , la democracia y la capacidad de los latinoamericanos para avanzar unidos, hacia un desarrollo más justo e inclusivo.
La visión de Simón Bolivar de una integración latinoamericana en una gran nación, sigue siendo un ideal importante para los pueblos de la región, el libertador lo tenia bien claro, “La unidad lo hace todo y, por lo mismo, debemos conservar este precioso principio”. La Patria Grande es la manera de defender los intereses del pueblo latinoamericano, y por eso es importante sostenerla día a día.
Luis Fernández, Analista Político y escritor




