Toda cirugía estética conlleva riesgos, incluso cuando es realizada por un cirujano plástico calificado y en un centro de salud autorizado. Aunque es normal experimentar dolor, inflamación y moretones durante los primeros días del postoperatorio, existen síntomas que pueden indicar una complicación potencialmente grave y que requieren atención médica inmediata.
A raíz de la atención que han generado los procedimientos estéticos en las últimas semanas, especialistas y sociedades médicas reiteran la importancia de que los pacientes conozcan las señales de alarma que no deben atribuirse al proceso normal de recuperación y que requieren evaluación médica inmediata.
Entre los síntomas que ameritan acudir de inmediato al cirujano o a un servicio de emergencias se encuentra la fiebre persistente, especialmente cuando supera los 38 grados Celsius. De acuerdo con la American Society of Plastic Surgeons, la fiebre puede ser un signo de infección, sobre todo si se acompaña de enrojecimiento progresivo de la herida, secreción con mal olor o aumento del dolor en la zona operada.
Otro signo de alerta es el dolor intenso que empeora con el paso de las horas o que no mejora con los medicamentos indicados. Aunque cierto grado de dolor es esperado después de una cirugía, un aumento repentino de su intensidad puede estar relacionado con infecciones, acumulación de sangre (hematoma) u otras complicaciones que requieren evaluación médica.
Signos que requieren atención médica urgente
La dificultad para respirar, el dolor en el pecho, la falta de aire repentina o la tos con sangre constituyen una emergencia médica. Estos síntomas pueden estar asociados a un tromboembolismo pulmonar, una complicación poco frecuente pero potencialmente mortal que puede presentarse tras cualquier procedimiento quirúrgico, especialmente si el paciente permanece inmóvil durante períodos prolongados.
La hinchazón excesiva en una sola pierna, acompañada de dolor, calor o enrojecimiento, también debe ser evaluada con urgencia, ya que podría indicar una trombosis venosa profunda. Según los Centers for Disease Control and Prevention, este tipo de coágulo puede desplazarse hacia los pulmones y provocar un tromboembolismo pulmonar si no se trata oportunamente.
Las heridas que comienzan a abrirse, presentan secreción abundante, mal olor o cambios de coloración también requieren revisión médica. Estas manifestaciones pueden indicar una infección o problemas en la cicatrización que necesitan tratamiento para evitar complicaciones mayores.
Asimismo, cambios repentinos en el color de la piel alrededor de la zona intervenida, como un tono muy oscuro, negro o violáceo, pueden ser indicativos de una alteración del flujo sanguíneo o necrosis del tejido, una complicación que debe ser tratada de forma precoz para reducir el daño.
En procedimientos como la liposucción o la abdominoplastia, un aumento rápido del volumen de la zona operada, acompañado de tensión y dolor, puede sugerir la presencia de un hematoma o una acumulación importante de líquido (seroma), situaciones que requieren valoración por el equipo quirúrgico.
Los especialistas también recomiendan prestar atención a síntomas generales como mareos intensos, desmayos, confusión, debilidad marcada o disminución importante de la presión arterial, especialmente si se presentan junto con sangrado abundante, ya que podrían reflejar una complicación que necesita atención urgente.
Las sociedades médicas coinciden en que una parte importante de la seguridad del paciente depende del seguimiento estricto de las indicaciones postoperatorias. Esto incluye asistir a todas las consultas de control, tomar únicamente los medicamentos prescritos, utilizar correctamente las prendas de compresión cuando estén indicadas, evitar el esfuerzo físico antes del tiempo recomendado y comunicar de inmediato cualquier síntoma fuera de lo esperado.
En República Dominicana, la Sociedad Dominicana de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética recomienda que los procedimientos estéticos sean realizados únicamente por cirujanos plásticos certificados y en centros de salud debidamente habilitados por el Ministerio de Salud Pública.




