La decisión del Gobierno de Estados Unidos de impulsar la disponibilidad y eventual aplicación por separado de las vacunas contra el sarampión, las paperas y la rubéola ha abierto nuevamente el debate sobre la vacuna triple viral, conocida como MMR en Estados Unidos y SRP en República Dominicana. Sin embargo, la medida no supone que actualmente existan en ese país vacunas individuales disponibles para cada una de estas enfermedades.
La MMR combina en una sola vacuna virus vivos atenuados de sarampión, paperas y rubéola. En Estados Unidos existen actualmente dos vacunas MMR autorizadas para prevenir las tres enfermedades: M-M-R II, de Merck, y PRIORIX, de GlaxoSmithKline. PRIORIX está indicada para personas de 12 meses o más, mientras que los CDC reconocen ambas vacunas MMR para su utilización en personas de esa edad.
La combinación busca, entre otras razones, reducir el número de inyecciones y de consultas necesarias para completar la protección. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) explican que las vacunas combinadas pueden facilitar que los niños reciban las inmunizaciones recomendadas a tiempo, al disminuir las visitas, las inyecciones y algunos costos asociados con las consultas. También señalan entre sus posibles ventajas una mejor cobertura de vacunación y una reducción de los costos de almacenamiento y distribución.
En el caso de la MMR, el esquema estadounidense contempla normalmente dos dosis: la primera entre los 12 y 15 meses y la segunda entre los 4 y 6 años. La segunda dosis puede administrarse antes de esa edad cuando sea necesario, siempre que hayan transcurrido al menos 28 días desde la primera.
La situación sería diferente si las tres vacunas fueran administradas individualmente. Si cada una de las tres vacunas requiriera dos dosis, el esquema supondría hasta seis inyecciones en lugar de las dos aplicaciones de la MMR, es decir, cuatro inyecciones adicionales. Sin embargo, ese cálculo es hipotético, ya que todavía no existe un esquema estadounidense establecido para futuras formulaciones individuales.
Actualmente, las vacunas individuales contra sarampión, paperas y rubéola no están disponibles en Estados Unidos. La Academia Americana de Pediatría señala que esas vacunas monovalentes dejaron de estar disponibles en el país después de que se retirara su producción en 2009.
Además del número de inyecciones, la separación de las vacunas plantea una cuestión de intervalos. Las vacunas MMR contienen virus vivos y, cuando se administran vacunas vivas inyectables diferentes en fechas distintas, las recomendaciones generales establecen que deben aplicarse el mismo día o, si no se administran simultáneamente, separarse por al menos 28 días.
Por ello, una estrategia basada en aplicaciones individuales realizadas en visitas diferentes podría extender el tiempo necesario para completar la protección, dependiendo del esquema que finalmente se establezca y de cómo se administren las vacunas.
Ese factor también puede tener consecuencias sobre el cumplimiento del esquema. Los CDC señalan que combinar vacunas en menos inyecciones puede contribuir a que más niños reciban las vacunas recomendadas a tiempo, con menos visitas al médico y menos demoras en la protección. Una mayor cantidad de aplicaciones y consultas podría, por el contrario, aumentar las oportunidades de que alguna dosis se retrase o quede pendiente.
Ventaja de las vacunas combinadas
La Organización Mundial de la Salud también reconoce las ventajas de las vacunas combinadas, entre ellas la posibilidad de facilitar la administración de las dosis y reducir el número de aplicaciones necesarias para proteger contra varias enfermedades.
En materia de costos, todavía no es posible establecer cuánto costaría en Estados Unidos un esquema basado en vacunas individuales contra el sarampión, las paperas y la rubéola, debido a que esos productos no están actualmente disponibles por separado en el mercado estadounidense. Además, cualquier comparación de costos tendría que considerar el precio de las dosis, su administración y las consultas necesarias.
La seguridad y eficacia de la MMR cuentan con décadas de evidencia. Los CDC señalan que la vacuna es segura y eficaz y que sus efectos secundarios suelen ser leves y desaparecer por sí solos. Entre las reacciones conocidas se encuentran fiebre, sarpullido y dolor o enrojecimiento en el lugar de la aplicación, mientras que las reacciones graves son poco frecuentes.
La eficacia frente al sarampión es particularmente alta. Según los CDC, una dosis de MMR tiene una eficacia aproximada del 93 % para prevenir el sarampión, mientras que dos dosis alcanzan alrededor del 97 %. Para las paperas, una dosis tiene una eficacia aproximada del 72 %, y para la rubéola, del 97 %. Con dos dosis, la eficacia frente a las paperas llega aproximadamente al 86 %.
La Academia Americana de Pediatría sostiene que no existe evidencia de que administrar por separado las vacunas contra sarampión, paperas y rubéola sea más seguro que utilizar la MMR.
Vínculo con el autismo
Uno de los argumentos que históricamente ha rodeado la discusión sobre la MMR es su supuesto vínculo con el autismo. La evidencia científica disponible no demuestra una relación causal entre las vacunas y los trastornos del espectro autista. La preocupación se originó principalmente a partir de un estudio publicado en 1998 que posteriormente fue retirado por la revista The Lancet después de que se determinara que contenía datos fraudulentos.
En diciembre de 2025, el Comité Consultivo Mundial sobre Seguridad de las Vacunas de la OMS revisó la evidencia publicada entre enero de 2010 y agosto de 2025. El análisis incluyó 31 estudios de investigación primaria y concluyó que no existe una relación causal entre las vacunas y los trastornos del espectro autista, reafirmando las conclusiones de revisiones anteriores.
La orden firmada por el presidente estadounidense Donald Trump el 10 de agosto de 2026 recomienda separar la vacuna MMR en tres vacunas individuales contra cada enfermedad y recomienda administrar las vacunas infantiles en visitas médicas separadas para ofrecer a los padres mayor flexibilidad sobre el momento y la frecuencia de las aplicaciones. El documento también contempla avanzar hacia la disponibilidad de vacunas individuales contra las enfermedades que actualmente están cubiertas por la MMR.
Esquema de vacunación en RD
La medida estadounidense no modifica automáticamente el esquema de vacunación de República Dominicana. Cada país establece su propio programa nacional de inmunización de acuerdo con sus autoridades sanitarias y sus necesidades epidemiológicas. En el país, el Ministerio de Salud Pública mantiene la vacuna SRP, que protege contra sarampión, rubéola y parotiditis, dentro de su esquema nacional.
En julio de 2025, el Ministerio de Salud Pública informó que entre 2020 y 2025 se habían aplicado más de 1.6 millones de dosis de SRP en niños menores de dos años, siguiendo un esquema de dos dosis: la primera a los 12 meses y la segunda a los 18 meses.
Por tanto, la decisión adoptada en Estados Unidos no implica que las autoridades dominicanas deban dividir la vacuna SRP ni que exista actualmente una recomendación internacional para sustituirla por tres vacunas individuales. El esquema dominicano continúa contemplando la SRP como vacuna contra el sarampión, la rubéola y la parotiditis.
La separación de la MMR no implica que Estados Unidos disponga actualmente de vacunas individuales contra el sarampión, las paperas y la rubéola. Esas formulaciones no están disponibles por separado en el mercado estadounidense, por lo que cualquier cambio en el esquema dependerá de que sean autorizadas y estén disponibles. Mientras tanto, la MMR continúa siendo una vacuna autorizada para prevenir estas tres enfermedades.




