El Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) reportó el nacimiento de una tortuga de río albina en la Reserva Nacional de Vida Silvestre Amazónica Manuripi, ubicada en el departamento de Pando, Bolivia.
El ejemplar pertenece a la especie Podocnemis unifilis, clasificada como vulnerable en el Libro Rojo de los Vertebrados de Bolivia de 2025
La especie enfrenta amenazas como el tráfico ilegal de huevos, la pérdida de hábitat y el cambio climático.
Registros del Sernap indican que la aparición de especímenes albinos es esporádica en la reserva.
El periodista Luís Pavesio reportó en Noticias Ambientales de Argentina que durante 2024 se documentaron tres casos, mientras que en 2025 no se registró ninguno.
El Programa de Repoblamiento de la Peta de Río ha documentado eventos similares con anterioridad.
El albinismo en estos reptiles se manifiesta como una reducción de la pigmentación habitual, que en condiciones normales presenta tonalidades verdes y amarillas.
De acuerdo con el especialista Huáscar Sevillanos, la coloración clara expone la irrigación sanguínea del animal.
Los especialistas señalan que esta condición no implica necesariamente una enfermedad, aunque su viabilidad requiere observación continua.
Las poblaciones de tortugas de río en la cuenca amazónica enfrentan riesgos adicionales, como la extracción ilegal durante la época seca, lo que motiva acciones de protección de nidos.
Desde 2023, los guardaparques ejecutan un programa de vigilancia, traslado de nidos y habilitación de playas artificiales. En la última campaña se recorrieron 283.3 kilómetros de río, se documentaron 589 ejemplares adultos y se trasladaron 2,749 huevos, con una tasa de eclosión del 92% que derivó en 2,526 crías.
Las labores de protección en la reserva, que abarca 747,000 hectáreas, se realizan con un personal operativo de cinco guardaparques. Asimismo, las autoridades ambientales señalan que el cambio climático altera las condiciones de incubación y la determinación del sexo de las crías, por lo que el monitoreo ambiental y el seguimiento poblacional continúan como parte de las estrategias de conservación.




