El acto simbólico, celebrado en medio del restablecimiento de relaciones entre ambos países, fue compartido en redes sociales por la embajadora Laura Dogu
Días después de que el presidente Donald Trump confirmara el restablecimiento de relaciones con el gobierno de Venezuela, este sábado la embajada norteamericana en Caracas volvió a izar su bandera tras siete años.
“En la mañana del 14 de marzo de 2019, la bandera estadounidense fue arriada por última vez en la Embajada de Estados Unidos en Caracas. Esta mañana, 14 de marzo de 2026, a la misma hora, mi equipo y yo izamos la bandera de los Estados Unidos—exactamente siete años después de haber sido retirada”, señaló la embajadora Laura Dogu a través de las redes sociales de la casa diplomática.
Y aseveró: “Ha comenzado una nueva era para las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela”.
El retorno de la bandera responde al cambio de gobierno tras la captura de Nicolás Maduro durante un operativo militar dirigido por Washington el 3 de enero de 2026. Con la asunción de la presidenta interina Delcy Rodríguez, ambos países reactivaron los lazos diplomáticos y acordaron iniciar una hoja de ruta para la recuperación económica, la estabilización institucional y la transición democrática en Venezuela.
A primeras horas del 14 de marzo, el edificio de la Embajada de los Estados Unidos en Caracas fue escenario del izado oficial. El evento simbolizó el regreso estadounidense y el impulso a una agenda bilateral tras siete años de ruptura, resaltando la relevancia geopolítica de Caracas para la región.
Las nuevas conversaciones han impulsado acuerdos para reabrir consulados y aumentar la cooperación en áreas estratégicas. La nueva hoja de ruta acordada contempla tres fases principales: estabilización política, recuperación económica y transición democrática. Washington y Delcy Rodríguez suscribieron compromisos para reformar las instituciones, incentivar el comercio y proteger las inversiones extranjeras, especialmente de origen estadounidense.
De acuerdo con el Departamento de Estado, el restablecimiento de los vínculos diplomáticos y consulares es resultado directo de la operación militar que derivó en la captura de Maduro y el cambio de gobierno. Ambos equipos acordaron acelerar el retorno de las delegaciones y avanzar hacia la apertura de instituciones consulares.
El diálogo bilateral integra también asuntos de derechos humanos y garantías para el regreso de inversores internacionales. Las autoridades estadounidenses han dado prioridad a los sectores de energía y fertilizantes, buscando impulsar la economía venezolana y fortalecer la presencia norteamericana en industrias clave.
Como presidenta interina, Delcy Rodríguez puso en marcha reformas económicas profundas. Cedió el control del sector petrolero a empresas privadas y modificó la ley de hidrocarburos, lo que facilitó la apertura a nuevas inversiones y acuerdos internacionales.
El viernes, durante una reunión diplomática con representantes colombianos, Rodríguez pidió a Washington el levantamiento de las sanciones: “Las medidas coercitivas unilaterales contra el pueblo de Venezuela afectan a los pueblos de nuestra América Latina. Tiene un impacto también en la economía de Colombia, en la economía de Venezuela y nuestros pueblos”.
La administración del presidente estadounidense Donald Trump flexibilizó parte de las restricciones, permitiendo actividades comerciales clave para empresas estadounidenses, sobre todo en el sector petrolero. En las últimas jornadas, se otorgaron tres licencias nuevas centradas en productos petroquímicos y precursores de fertilizantes, dirigidas a la estabilización y al comercio regional.
La reactivación de las exportaciones de petróleo y gas licuado de petróleo (GLP) se posiciona como uno de los ejes centrales de la recuperación económica.
La frontera colombo-venezolana continúa siendo área de relevancia bilateral, marcada por episodios de tensión y colaboración. La presidenta interina tenía previsto un encuentro con Gustavo Petro, presidente de Colombia, que fue cancelado de común acuerdo por motivos de seguridad surgidos en la zona limítrofe. En su lugar, una misión colombiana dialogó en Caracas con el canciller venezolano Yván Gil.



