La unidad de la organización tiene pendiente pasar la prueba de la competencia por la candidatura presidencial
El oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM) está en la etapa más sensible de su historia política, el surgimiento de nuevos liderazgos en la organización que suelen nacer con la candidatura presidencial, ante el pase de antorcha de Luis Abinader por los límites constitucionales y el cese de Hipólito Mejía a la postulación presidencial.
La coyuntura supone el surgimiento de un tercer liderazgo a lo interno del PRM, una organización que se ha mantenido unificada bajo el modelo de dos líderes, Abinader y Mejía, lo que implica que en el proceso, una de esas dos fuerzas quedará mermada a lo interno del partido oficial.
En ese proceso, la figura del presidente de la República, que asumirá la presidencia del PRM desde el 3 de septiembre, será determinante para mantener el equilibrio interno y la necesaria unidad para conservar el poder más allá del 2028.
De hecho, en el reciente proceso de renovación, salieron reflejos del nuevo liderazgo que gana espacio en el PRM, el sector del aspirante a la candidatura presidencial, David Collado, que en alianza con Eduardo (Yayo) Sanz Lovatón, negoció la secretaría nacional de organización. Igualmente, Wellington Arnaud logró que uno de sus cuadros ocupe la secretaría electoral.
En el proceso de recomposición interna, el sector del expresidente Mejía mantuvo intacto su espacio dentro de la organización al conservar la secretaría general que a partir del próximo mes estará dirigida por Juan Garrigó Mejía, hijo del actual incumbente y alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía.
Ese periodo de transición de los liderazgos vigentes a los emergentes, llevaron al fracaso las organizaciones más exitosas electoralmente en la historia democrática del país, el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
El PLD sobrevivió a la primera transición tras la muerte del Profesor Juan Bosch. El liderazgo compartido entre Leonel Fernández y Danilo Medina, le dio al PLD los años dorados de poder, pero ambos líderes en la batalla por el control de la organización, lo sacaron del poder y ahora lucha por sobrevivir como partido de principalía en el escenario electoral.
En el caso del PRSC, no sobrevivió a la falta de su líder, el fallecido expresidente Joaquín Balaguer. El PRD es la historia de divisiones por el control de la organización, hasta que no resistió el cisma de 2013 y salió del escenario electoral como protagonista político.
El presidente Abinader tiene más riesgos que Mejía de perder terreno político a lo interno del PRM, debido a que no tiene posibilidades de presentarse como candidato presidencial y los relevos del liderazgo en el PRM no son leales incondicionales a Abinader una vez salga de la presidencia de la República.
Al contrario, Hipólito Mejía tiene garantizada su cuota de poder porque tiene herederos en el PRM, su hija y nieto, ambos con proyección de aspiraciones a la candidatura presidencial, condición indispensable en política para mantener las estructuras en los partidos.
Sobre la unidad partidaria, el presidente Abinader, principal líder y presidente de la organización ha establecido la necesidad de mantenerse unificados más allá de las diferencias.
“En un partido grande, democrático y vivo es normal que existan distintos liderazgos y distintas sensibilidades. Eso no nos debilita. Nos fortalece. Lo que nos debilitaría sería permitir que las diferencias legítimas se conviertan en divisiones innecesarias. Lo que nos debilitaría sería olvidar que el compañero no es un adversario. Lo que nos debilitaría sería anteponer los intereses individuales al proyecto colectivo. Por eso quiero decirlo con claridad; Nuestro adversario político no está dentro del PRM”, expuso ante los miembros del Comité Nacional.
El PRM, hasta el momento, ha decidido escoger las candidaturas a cargos de elección popular para las votaciones de 2028, mediante primarias internas con padrón cerrado, pero han salido voces a proponer que las candidaturas se decidan por consenso.
De hecho, en el proceso de renovación interna, el PRM no pudo hacer votaciones para la elección de sus autoridades y decidió mantener la estructura local intacta por dos años debido a las confrontaciones entre los dirigentes con poder a lo interno de la organización. Por tanto, habría que observar si en un proceso de votación para escoger más de 4 mil candidaturas a cargos de elección popular, el partido oficial mantiene la unidad.
En los distintos grupos del PRM son cada vez más frecuentes las conversaciones sobre dirigentes que ahora son funcionarios y que aspiran a cargos de elección popular para los comicios de 2028.
En declaraciones recientes, el expresidente Mejía, dijo que las votaciones internas para definir las candidaturas de 2028 deben hacerse.
El PRM decidió la composición de la comisión de elecciones internas, que coordina Deligne Ascención en la asamblea de delegados que escogió las nuevas autoridades por un periodo de cuatro años.
Hasta el momento, se mantienen en la carrera por la candidatura presidencial, además de David Collado, la vicepresidenta Raquel Peña, Carolina Mejía, Wellington Arnaud, Guido Gómez Mazara y Tony Peña Guaba.
Está pendiente la renuncia a los cargos en el Gobierno de los aspirantes a la candidatura presidencial que están en el tren gubernamental.
En el caso de Peña Guaba, fue destituido en febrero pasado. Recientemente, ese dirigente emitió unas declaraciones en las que afirmó que la organización no supera el 36% de respaldo en el electorado y que es difícil que pueda ganar en primera vuelta.
Gómez Mazara ha dicho en varias ocasiones que cuando formalice su proyecto presidencial, renunciará a ocupar posiciones públicas y ha sido un crítico permanente de los políticos que construyen proyectos presidenciales desde posiciones en el Estado.
El dirigente del PRM participó como precandidato en las pasadas primarias del PRM y alcanzó el 5% de los votos. Luego de la contienda el presidente Abinader lo designó presidente del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel) y en el primer periodo de gobierno no ocupó cargos públicos.
Arnaud es director del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa) y lleva seis años en el cargo. También ha afirmado que cuando se formalice la precampaña saldrá del tren gubernamental. El dirigente del PRM fue precandidato presidencial en las primarias del 2019 junto a Mejía y Abinader.
En el caso del ministro de Turismo, se ha planteado que dejaría el cargo en febrero del próximo año para dedicarse completamente a su proyecto presidencial. En lo referente a la vicepresidenta Peña y la alcaldesa Mejía, tienen cargos de elección popular a los que no pueden renunciar.
Hasta el momento, la competencia por la candidatura presidencial en el PRM no ha generado mayores dificultades. El presidente Abinader instó a los funcionarios que tienen proyectos presidenciales a abandonar el gobierno si dedican más tiempo al proselitismo.
Las primarias del PRM están pautadas para el primer domingo de octubre del próximo año y serán arbitradas por la Junta Central Electoral, conforme a lo establecido por la Ley de Partidos Políticos 33/18.

Buen gobierno para ganar 2028
El PRM, además de los desafíos internos, tiene el reto de mantener una buena gestión de gobierno para pasar el examen de las urnas en las elecciones de 2028. En ese discurso, hay consenso entre los dirigentes de la organización que aspiran a la candidatura presidencial.
“Porque gobierno y partido no son realidades separadas. Son dos dimensiones de un mismo proyecto de transformación nacional”, expuso Abinader sobre la relevancia de la organización para el gobierno y viceversa en su discurso ante el Comité Nacional en la reunión del 21 de junio pasado.
Añadió que está consciente que muchos tienen aspiraciones a cargos internos y de elección popular. “Sé que muchos tienen aspiraciones. Y eso es legítimo. Las organizaciones políticas necesitan liderazgos. Necesitan renovación. Necesitan nuevas generaciones. Este es el tiempo de concentrarnos en la organización, en la formación, en el fortalecimiento institucional. En consolidar la obra de gobierno”, expuso.
Abinader fue insistente en su discurso sobre ese tema. “La mejor campaña para cualquier liderazgo futuro no es un anuncio, no es una estrategia en redes, no es una encuesta, no es una consigna. La mejor campaña es un gobierno que cumple y un partido que acompaña. No lo olviden nunca”, expuso Abinader en el referido discurso.

David, el liderazgo emergente en el PRM
A raíz de la elección de nuevas autoridades, aunque otros dirigentes lograron posiciones internas, lo cierto es que David Collado se perfila como el liderazgo de mayores cuadros a lo interno de la organización. Su incidencia se reforzó luego del respaldo de Yayo Sanz, que abandonó su proyecto presidencial y le dio su respaldo a Collado. El ministro de Turismo y exalcalde de la capital, también cuenta con otros cuadros internos como Kelvin Cruz, vicesecretario nacional del PRM y coordinador del proyecto presidencial de Collado. Hasta el momento, el ministro de Turismo lleva la ventaja en la batalla por la candidatura presidencial a pesar de su debilidad en las estructuras internas, el respaldo de dirigentes lo han fortalecido. El punto más fuerte de Collado es la popularidad que reflejan las encuestas para ganar la candidatura presidencial de su organización para las elecciones de 2028.
Hasta el momento, Collado no ha oficializado su proyecto.
Luis Abinader
La mejor campaña no es un anuncio, ni una encuesta, la mejor campaña es un gobierno que cumple y un partido que acompaña”




