La carrera hacia los Óscar 2026 no solo se libra en la pantalla. En cada alfombra roja, las candidatas a mejor actriz construyen también un relato visual que acompaña sus interpretaciones
Con personalidades estéticas bien definidas, la moda actúa como prolongación del personaje y declaración de intenciones en la antesala de cada gala de premios, donde la moda es una herramienta más al servicio de la comunicación y del imaginario no solo de la personalidad de cada actriz, sino también de los personajes que encarnan.
La nominación de Jessie Buckley por ´Hamnet´ ha ido acompañada de una presencia rotunda en la alfombra roja. La actriz irlandesa ha optado “por siluetas de fuerte carga dramática, con estructuras marcadas y tejidos con peso, en una línea que dialoga con la intensidad emocional de su personaje”, dice el estilista Alberto del Sol.
En los premios previos a los Óscar se la ha visto con diseños de casas históricas como Chanel y Balenciaga, firmas que encajan con su preferencia por el clasicismo revisitado.
Buckley “tiende a una paleta que oscila entre el negro profundo y los tonos joya, evitando los excesos cromáticos, algo que favorece a su fisonomía”, dice el estilista.
Sus elecciones destacan “por la construcción del cuerpo del vestido: corpiños definidos, escotes contenidos y volúmenes estratégicos en mangas o faldas que aportan teatralidad sin caer en lo ornamental”. La actriz proyecta una imagen de rigor y sofisticación que refuerza su perfil como intérprete de gran calado dramático.



