El despliegue territorial registra 17,819 solicitudes y 14,833 documentos entregados, acercando el proceso de renovación a municipios, distritos municipales y comunidades de difícil acceso
La renovación de la cédula de identidad y electoral ha comenzado a adquirir una dimensión que va mucho más allá de los centros tradicionales de cedulación. En distintos puntos del territorio nacional, la Junta Central Electoral (JCE) está llevando el servicio directamente a las comunidades, mediante operativos móviles concebidos para acercar el proceso a los ciudadanos.
Una relación de operativos evidencia la amplitud de este despliegue territorial. El documento, registra 31 operativos realizados o en ejecución en diferentes comunidades del país.
La estrategia tiene una característica particular: en lugar de esperar exclusivamente que los ciudadanos se trasladen hasta las oficinas de cedulación, los equipos de la JCE se desplazan hacia los lugares donde reside la población, incluyendo municipios, distritos municipales y comunidades apartadas.
Los registros incluyen localidades de Azua, San Juan de la Maguana, Padre Las Casas, Las Yayas de Viajama, Barahona, Juan de Herrera, El Cercado, Sabana Yegua, Bohechío y otras demarcaciones, configurando un mapa de intervención que lleva el proceso de identificación hasta territorios donde el traslado hacia los centros convencionales puede representar una dificultad para determinados ciudadanos.
Los números reflejan la magnitud del trabajo realizado. De acuerdo con el corte del operativo, se habían recibido 17,819 solicitudes, de las cuales 14,833 ya habían sido entregadas, mientras algunas jornadas permanecían activas al momento de la actualización.
La relación muestra, además, que las jornadas no se concentran en una sola zona geográfica. El despliegue alcanza comunidades de distintas provincias y distritos municipales, con especial presencia en el Sur del país, donde aparecen numerosas operaciones desarrolladas en Azua y San Juan.
Entre los operativos con mayor cantidad de solicitudes figuran el realizado en Pedro Corto, San Juan, con 1,135 solicitudes y 922 entregas; el correspondiente a Sabana Yegua, con 1,130 solicitudes y 1,096 documentos entregados; Las Clavellinas, Azua, con 1,471 solicitudes y 1,217 entregas; y Las Barreras, Azua, que registraba 1,293 solicitudes y 1,240 documentos entregados.
También aparecen jornadas en Río Limpio, El Yaqué, Las Zanjas, Los Jovillos, Las Barías, Las Maguanas-Hato Nuevo, Las Lomas y Corbano Sur, entre otras comunidades, lo que evidencia una política operativa orientada a descentralizar el acceso al proceso de renovación.
Este modelo coincide con la estrategia anunciada públicamente por la Junta Central Electoral para llevar la nueva cédula a lugares de difícil acceso y facilitar el servicio a personas que enfrentan dificultades para trasladarse. En junio, la JCE informó que contemplaba ampliar los operativos comunitarios después de una experiencia piloto en Bohechío.
La propia JCE ha explicado que estos operativos forman parte de un proceso de alcance nacional. En agosto, al alcanzar los tres millones de personas ceduladas, la institución informó que había realizado 333 operativos en el país y en el exterior, destacando expresamente que el propósito era que la Junta también acudiera hacia la ciudadanía.
La experiencia también ha sido utilizada para atender poblaciones que requieren facilidades especiales. En julio, por ejemplo, la JCE desarrolló jornadas junto al Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (CONAPE) para acercar el servicio a adultos mayores en diferentes comunidades.
El operativo en la región Sur, coordinado por el titular del organismo electoral, Rafael Vallejo Santelises, forma parte, por tanto, de una transformación de la logística tradicional de la cedulación: la institución no solamente habilita centros para recibir ciudadanos, sino que desplaza equipos hacia las comunidades para encontrarlos allí donde viven.
La dimensión territorial de estos operativos adquiere especial relevancia dentro de un proceso que la JCE ha definido como un proyecto de Estado y que contempla la renovación progresiva de los documentos de identidad de la población dominicana. La institución inició formalmente la ejecución nacional de la nueva cédula el 12 de abril de 2026.
Además, la JCE informó recientemente que, a partir del 28 de agosto, eliminó la restricción del mes de nacimiento para renovar la cédula en sus centros, mientras mantiene el llamado a la ciudadanía a no esperar hasta el último momento. La cédula del formato anterior dejará de tener vigencia el 1 de abril de 2027, según informó el organismo electoral.
Así, detrás de las cifras de solicitudes y documentos entregados hay una operación de alcance nacional que tiene como escenario las propias comunidades. Calles, municipios y distritos municipales se convierten temporalmente en puntos de acceso a un servicio que, por su naturaleza, toca uno de los elementos fundamentales de la vida ciudadana: la identidad.
Y en ese recorrido, los operativos coordinados por Rafael Armando Vallejo Santelises muestran una apuesta concreta por acercar el Estado al ciudadano, llevando la nueva cédula hasta lugares donde, para muchos dominicanos, llegar hasta una oficina convencional no siempre resulta sencillo.
La nueva cédula, en ese sentido, no solamente se está renovando detrás de los mostradores. También está llegando a las comunidades.




