Ven situación se acentúa por la incapacidad de Leonel y Danilo de superar sus desavenencias personales y partidarias
La oposición política dominicana enfrenta un panorama complejo hacia los comicios del 2028, condicionado por el persistente distanciamiento entre la Fuerza del Pueblo (FP) y el Partido de Liberación Dominicana (PLD).
Esta fractura se acentúa por la incapacidad de sus máximos líderes, Leonel Fernández y Danilo Medina, de superar sus desavenencias personales y partidarias.
Ante este escenario, el Partido Revolucionario Moderno (PRM) se consolida como la fuerza a vencer para el 2028, manteniendo su posicionamiento pese al desgaste natural de la gestión gubernamental.
En un sistema donde los acuerdos son determinantes para alcanzar el poder, una alianza opositora luce lejana debido a los continuos ataques de dirigentes de la FP hacia la figura y gestión de Medina.
A esto se suma la indefinición de la candidatura en el PLD, que celebrará una consulta interna en octubre, mientras Abel Martínez advierte que competirá posteriormente contra el ganador de dicho proceso.
En ese contexto, el precandidato presidencial peledeísta Francisco Javier García denunció una persecución contra los dirigentes del partido que respaldan su proyecto de cara a la jornada del 18 de octubre.
García señaló además la exclusión de 523,000 personas del padrón de 2,162,000 afiliados depositado previamente ante la Junta Central Electoral (JCE).
En la FP, Leonel Fernández se proyecta como el candidato natural, aunque su hijo, el senador Omar Fernández, muestra una creciente aceptación popular en la opinión pública.
Aun así, se da por sentado que el expresidente encabezará la boleta de la FP en el 2028, sostenido por el respaldo irrestricto de la cúpula partidaria.
Por su parte, el oficialismo cuenta con varios aspirantes, recayendo la mayor aceptación sobre las figuras del ministro de Turismo, David Collado, y la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía.
Para prevenir divisiones, el presidente Luis Abinader asumió el control del proceso interno con miras a la convención fijada para el 3 de octubre de 2027.
En ese sentido, una comisión encabezada por Andrés Bautista trabaja para garantizar que se respeten los resultados del certamen donde se elegirá al posible sustituto de Abinader.




