El PRM tiene dos damas que aspiran a lograr la nominación presidencial; el voto femenino representa el 51% del sufragio en RD
El Partido Revolucionario Moderno (PRM) se encuentra en una posición privilegiada para marcar un antes y un después en el sistema democrático nacional, capaz de romper un patrón presidencial nunca visto en la historia electoral dominicana.
La organización, fundada en 2014, tiene en sus filas a dos figuras femeninas políticamente potables: Raquel Peña, vicepresidenta de la República, y Carolina Mejía, alcaldesa del Distrito Nacional.
Con ellas, existe la posibilidad de que el partido no solo presente a la primera candidata presidencial con posibilidades reales de ganar, sino de conformar una boleta íntegramente femenina.
De apostar por las mujeres, el PRM podría alterar el tablero electoral nacional, ya que este segmento representa el 51.28 % (4,163,097) del electorado, según los datos ofrecidos por la Junta Central Electoral (JCE) para las elecciones de 2024.
Electoralmente, según algunos sondeos, Mejía aventaja en la simpatía interna a Peña. En esto pueden intervenir varios elementos: su condición de secretaria general del PRM, ser hija del expresidente Hipólito Mejía y la función pública que desempeña.
Su liderazgo en la capital y el apoyo decidido de su padre le han otorgado una visibilidad que trasciende lo local, posicionándola, según muchos analistas, como una de las figuras con mayor arraigo en la organización. Sin duda, su apellido y su carisma son activos que la mantienen en un buen carril.
Por su parte, Peña ha redefinido el rol de la vicepresidencia, siendo vista como la “gerente” del Estado. Su capacidad para resolver crisis y coordinar gabinetes estratégicos le ha ganado el respeto del sector empresarial y de la clase media.
Aunque su perfil es más técnico que el de Mejía, su eficiencia la convierte en una pieza sólida para la continuidad del PRM en el poder.
Actualmente, ambas líderes manejan sus aspiraciones de forma independiente, trabajando para ganar adeptos de cara a la nominación presidencial.
Esta competencia interna, aunque saludable para la democracia del partido, plantea el reto de cómo unificar esas fuerzas sin que el desgaste de las primarias fracture la unidad con miras a las elecciones generales de 2028.
Quién encabezaría la boleta, de concretarse esa fórmula, dependerá de los resultados que ambas damas obtengan en la convención interna, pautada para mediados del próximo año.
Un binomio compuesto exclusivamente por mujeres sería un mensaje contundente para capturar el voto femenino, alejándose del tradicional caudillismo masculino.
A pesar de esta posibilidad, los aspirantes masculinos todavía tienen un gran peso dentro de la organización. Esto augura una intensa lucha interna para la elección de la candidatura que, a todas luces, se definirá mediante una convención interna.
¿Consideras que las bases del PRM y el electorado en general están listos para apoyar una boleta compuesta exclusivamente por mujeres?
Fuente: El Nacional




