Máximo Caminero se ha distinguido por su capacidad de desafiar los límites tradicionales del arte contemporáneo, en los cuales integra elementos conceptuales con una estética provocadora que estimula el pensamiento crítico. Con una trayectoria nacional e internacional de más de tres décadas, este artista dominicano cuenta con múltiples exposiciones colectivas e individuales en diversos países del mundo. Sus obras han sido subastadas en prestigiosas casas y ha consolidado su presencia en colecciones privadas de Europa, Estados Unidos y el Caribe. Además de su producción pictórica, Caminero se ha destacado en el ámbito intelectual como columnista semanal enfocado en la filosofía y la crítica social. También escribió una novela con el título “Patricio, todas las puertas”, la cual publicó en Amazon bajo el seudónimo de “Patt Francess”.
Con una labor pictórica de más de 50 años, ¿cómo ha sido su experiencia en el mundo del arte?
El arte es el canal de comunicación con otras dimensiones. He logrado aprender esto a través de todos estos años de labor. Primero pinté por muchos años paisajes y figuras terrenales, pero al adentrarme en la abstracción fui desarrollando “lenguajes” que entendí, que recibía de otras dimensiones y que mostraban el grado de crecimiento espiritual que iba alcanzando.
¿Qué elementos podemos encontrar en sus obras y qué quiere expresar a través de sus trabajos?
Es imposible describir los elementos o los mensajes que mis obras expresan. Es un lenguaje vedado a nosotros, los humanos, ya que está habilitado en nuestra consciencia y alcanzar a estar aquí y en la consciencia a la vez es algo muy difícil de lograr.
¿Cómo ha sido su experiencia al llevar su arte a distintos países en exposiciones colectivas e individuales?
Llevar mis trabajos y compartir con otras ciudades y países distintos al que uno nace enriquece, ya que la variedad nos nutre y enriquece. A la vez, uno también aporta y reafirma sus creencias si es que vamos en el camino al despertar.
Se ha destacado por su capacidad de desafiar los límites tradicionales del arte contemporáneo; cuéntenos sobre esas distinciones que ha recibido.
Pienso que mi discurso rompe con la tradición, en el sentido de decir que “esto no es arte”. Y tiene su lógica cuando llegamos a la escuela teosófica de Helena Blavatsky, en Nueva York, a finales del siglo XIX donde ella mezcla ciencia con conexiones de almas o espíritus fallecidos. De allí surgen Kandinsky y Hila af Blink, quienes pintaron los mapas y los mensajes de “esas dimensiones” a los que “los historiadores de arte” suelen llamar “arte moderno”.
¿A qué considera que se debe su éxito y aceptación del público?
El éxito es lo que tú hagas porque te gusta, no lo que les guste a los demás o piensen ellos que es “el éxito”. Nuestra sociedad entiende como éxito cuando logras tener mucho dinero, pero para mí el éxito es hacer lo que me gusta, independientemente de si haces o no dinero. En cuanto al público, entiendo que habrá millones que se identificarán con el lenguaje pictórico que hago, porque su subconsciente navega en la misma dimensión que el mío y “algo” les atrae, aunque no lo entiendan, pero eso es algo que podría hacer cualquiera, ya que todos tenemos millones que piensan como nosotros.
¿Qué es lo que más le interesa como amante del arte y la cultura?
Lo que más me interesa es crear y admirar la creación de otros. Admiro a muchos creadores y colecciono arte también, ya que es una expresión que tiene vida, vibraciones y energías que nos nutren.
¿Qué intención mueve a un artista a desarrollar una obra o performance?
La creación de una obra es algo importante porque las sociedades necesitan desarrollar su intelecto y, en consecuencia, les haría más conscientes del entorno que habitan; por ejemplo, la democracia funciona en pueblos cultos, ya que no son fácilmente manipulables. Un país sin cultura pudiera vivir en el atraso por siglos.
¿Cuáles trabas puede encontrar un artista para exponer sus obras?
Las trabas siempre las verá, ya que tendemos a buscar la perfección y eso, además de imposible, es estéril y absurdo. Si nos quedamos buscando la perfección, encontraremos siempre defectos y lo que se hace con sinceridad y conexión no necesita ser aprobado por el creador, ya que uno mismo no sabe el mensaje.
¿Cuáles considera que son los retos de los artistas dominicanos para lograr un mayor volumen de ventas y exposiciones públicas?
El artista dominicano tiene que salir de la isla y mostrarse en otros lugares, ya que el público que tiene es limitado. Hay millones de personas, como ya expresé, que se identificarán con su lenguaje, pero hay que navegar por todas partes.
¿Qué impacto tiene el turismo en el desarrollo del arte en RD?
El turismo es un buen recurso de esa búsqueda, pero el Estado tiene que habilitar pequeños museos o galerías en los lugares cercanos a los cruceros y aeropuertos donde estos llegan. El uso de las embajadas y consulados del exterior y en ferias de promoción turística, al igual que intercambios con los museos del mundo. Hay miles de museos esperando nuevas alternativas, pero nadie les toca las puertas. Nuestros funcionarios son inoperables; solo cobran sueldos y no hacen nada que contribuya con este desarrollo.
¿Qué opina sobre la integración de la tecnología en el arte?
La tecnología es buena en panfletos y carteles de promoción, pero el arte, por sí, es una comunión íntima y nunca dejará de serlo. Las energías y vibraciones que emanamos en cada obra son irremplazables y no las puede emitir una máquina.
¿Además de su producción pictórica, qué otra actividad cultural ocupa su espacio?
Además de pintar, escribo artículos para diversos medios e incluso hice una novela con el título “Patricio, todas las puertas”, que publiqué en Amazon bajo el seudónimo de “Patt Francess”.

Opinión
El artista dominicano tiene que salir de la isla y mostrarse en otros lugares del mundo, ya que el público que tiene es limitado”.




