Ciudad de Guatemala, 3 jul (Prensa Latina).- El Ministerio de Gobernación de Guatemala tiene hoy luz verde para la reanudación de la construcción de la cárcel de máxima seguridad “El Triuengo”, en el oriental departamento de Izabal.
Así tras el anuncio de la Corte Constitucional de dejar sin efecto el amparo otorgado por una sala de aquella demarcación que suspendió la obra en base a posibles violaciones al derecho a la vida, al debido proceso, a la autonomía municipal, entre otras.
Ya fuimos notificados por ese alto tribunal, por lo que retomaremos de inmediato los trabajos, expresó el viceministro de la cartera de Interior, Estuardo Solórzano, citado por Emisoras Unidas.
Esa área tiene condiciones que favorecieron históricamente las operaciones de estructuras criminales, insistió el titular de la Defensa, Henry Sáenz, citado por el diario local Prensa Libre.
Está cerca de la frontera, no hay muchas carreteras, es reservada y tiene una importante zona natural muy cercana. Todo el territorio es ideal para el trasiego no solo de droga, sino de armas y de migrantes, subrayó la autoridad.
La instalación de una infraestructura permanente del Estado modificaría esa dinámica, remarcó el general de División.
Al llegar el Estado ahí, obviamente interrumpe todas las actividades delictivas que tienen estas estructuras, aseveró.
El ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, explicó antes que la construcción de El Triunfo representaba una estrategia para recuperar el control estatal en ese punto del Caribe chapín.
A finales de junio pasado, el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales resolvió declarar bajo reserva toda la información que se reciba por parte de la Defensa Nacional con en relación a tal obra.
El 27 de marzo último el Gobierno de Guatemala colocó la primera piedra de la construcción de El Triunfo, en una finca que en un momento previo fue adquirida con dinero del narcotráfico, del contrabando de jade y oro.
Sin embargo, casi a la par, un tribunal de Izabal suspendió ese proyecto considerado clave para combatir estructuras criminales de alto impacto y romper un ciclo de más de 40 años sin levantar una prisión, ante un sistema sobrepoblado al 340 por ciento.




