El derecho Esmil Rogers (1-0) firmó una apertura estelar de 5 episodios completos con tan solo 1 carrera permitida y 3 hits, concediendo 1 transferencia y recetando 7 ponches.
La selección dominicana de béisbol dio un firme golpe de autoridad en los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026 tras aplastar 11-1 a su similar de Curazao por la vía del nocaut en apenas 5 entradas, impulsada por un furioso ataque de 15 imparables y un dominio absoluto desde la loma.
El derecho Esmil Rogers (1-0) firmó una apertura estelar de 5 episodios completos con tan solo 1 carrera permitida y 3 hits, concediendo 1 transferencia y recetando 7 ponches. Tras la anotación rival en el arranque del juego, Rogers ajustó y retiró a sus últimos 13 bateadores de forma consecutiva. La derrota recayó en el curazoleño Arlison Rodríguez (0-1), castigado con 2 carreras y 4 imparables en 1.1 entradas.
Pese a iniciar abajo 1-0 en el primer tramo, la batería quisqueyana reaccionó de inmediato fabricando un explosivo rally de 6 anotaciones:
Raimel Tapia abrió el ataque con doblete y anotó gracias a un imparable oportuno.
Deivy Muñoz conectó un triple impulsor que remolcó a Gilberto Celestino, seguido de otra carrera por un lanzamiento desviado.
Yairo Muñoz aportó sencillo productor y Alfredo Reyes sorprendió con un toque de bola inasimilable para la defensa rival que llevó dos corredores más al plato para poner la pizarra 6-1.
La ofensiva mantuvo la presión ampliando la ventaja a 8-1 en el segundo acto mediante sencillos remolcadores de Ricardo Céspedes y Michael De León. El conjunto dominicano sumó 2 carreras más en la tercera entrada y decretó la victoria por nocaut en el quinto episodio.




