Manuel Ramón Herrera Carbucccia se convierte en el cuarto juez de la Suprema Corte de Justicia en comunicar al Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) su decisión de no presentarse al proceso de evaluación de desempeño iniciado por el organismo con miras a decidir la sustitución o ratificación de once de los 17 magistrados que completaron su período de siete años.
En carta fechada el 6 de agosto dirigida al presidente del CNM, Luis Abinader, el primer sustituto del presidente de la SCJ y presidente de la primera sala del tribunal, informa que se acoge al retiro voluntario del cargo.
Herrera Carbuccia plantea que después de dos períodos de siete años, “es momento de cerrar este ciclo en la misma forma que inicié”, en 1997 en San Pedro de Macorís, donde se desempeñó como presidente de la Corte de Trabajo.
“Me voy con mi conciencia tranquila no a la soledad del juez, ni a la soledad del poder, pues eso ya lo viví en la misma Suprema Corte de Justicia cuando fui destituido de la presidencia de la Tercera Sala, por un período de siete años en el cual se ausentaron muchas personas de mi entorno, y que luego de este tiempo he vuelto a su presidencia durante unos meses”, agrega.
Narra que cuando fue nombrado primer sustituto de la SCJ, sacó del olvido por cuatro años “un expediente de suma injusticia a una persona (Hipólito Mejía) y lo sometí al pleno del tribunal, cambiando la jurisprudencia pacífica que toda querella rechazada por el presidente de la Suprema, su recurso era declarado inadmisible, en ese caso fue aceptada y llevada a juicio”, dijo.
“Cuando fui designado nuevamente presidente de la Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia, saqué del olvido un expediente con un (01) año, once (11) meses y dos (2) semanas, casi dos (2) años, a un ciudadano que la Cámara de Cuentas le había violentado el debido proceso (Gonzalo Castillo)”, subraya.
Revela en su carta que haber dirigido el caso de Bahía de las Águilas, asunto en materia inmobiliaria y en cualquier materia más grande e importante desde el inicio de Recurso de Casación, con 56 recursos, a una sola sentencia, “sufrí atentados a mi vehículo, violación a mi domicilio, presiones, querellas y sometimiento solo a mi persona y por último y no menos importante: pérdida de amigos”.
El magistrado Herrera Carbuccia afirma que se va con la satisfacción de haber ayudado a crear una sólida doctrina judicial en materia de derechos fundamentales del trabajo y constitucional del trabajo, de las cuales ha escrito dos libros.
Ya previamente comunicaron su decisión de no evaluarse en el CNM el presidente de la SCJ, Luis Henry Molina, la segunda sustituta y secretaria del Consejo, Nancy Salcedo Fernández y María Garabito Ramírez.
El retiro formal de tres magistrados de la SCJ reduce a siete los que deberán someterse a la evaluación del órgano encargado de designar a los jueces de las Altas Cortes.
Estos son el presidente de la segunda sala, Francisco Jerez Mena; Justiniano Montero, presidente de la primera sala de lo civil y comercial; Nancy Salcedo Fernández, segunda sustituta del presidente y secretaria del Consejo; Fran Soto Sánchez, Samuel Arias Arzeno, Anselmo Bello Ferreras, Vanessa Acosta Peralta, María Garabito Ramírez y Rafael Vásquez Goico.
El CNM tiene abierto un cronograma que se inicia a partir del viernes y que culmina el 23 de octubre con la designación de los nuevos jueces de la SCJ.




