En su decisión, EEUU también sancionó a un miembro de la Fiscalía, lo que fue muy cuestionado por la entidad
La Haya.- La Corte Penal Internacional (CPI) advirtió ayer, martes, de que las nuevas sanciones impuestas ayer por Estados Unidos contra la presidenta del tribunal, Tomoko Akane, y un miembro de la Fiscalía “socavan el Estado de derecho” y ponen en riesgo el orden jurídico internacional.
“Cuando se amenaza a los actores judiciales por aplicar la ley, lo que se pone en riesgo es el propio orden jurídico internacional”, señaló la CPI en una breve reacción remitida a la prensa internacional en La Haya, después de que la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara nuevas medidas contra miembros del tribunal.
Las sanciones afectan a Akane, jueza japonesa y presidenta de la CPI, y al senegalés Abdoulaye Seye, abogado principal litigante de la Oficina del Fiscal.
“Las medidas dirigidas contra jueces, fiscales y miembros del personal que trabajan para cumplir el mandato encomendado a la CPI por los Estados socavan el Estado de derecho”, añadió el tribunal.
EEUU incluyó a ambos funcionarios en su lista de sanciones, dentro de la campaña de presión de Washington contra la CPI por sus investigaciones relacionadas con Israel y Afganistán. La CPI rechazó estas presiones y aseguró que continuará desempeñando sus funciones “con independencia e imparcialidad” y de acuerdo con el Estatuto de Roma, el tratado fundacional del tribunal.
“La Corte no se dejará intimidar y mantiene su firme respaldo a su personal y a las víctimas de atrocidades inimaginables”, reiteró el tribunal en una reacción similar a la que hizo pública cuando se anunciaron sanciones previas contra otros de sus jueces y fiscales. En febrero del año pasado, el presidente EU firmó una orden que abrió la puerta a medidas económicas y restricciones contra personas vinculadas con determinados casos que investiga la CPI.




