“No estamos hablando simplemente de una discusión arancelaria. Estamos hablando de defender una estructura productiva que genera empleos, dinamiza las economías rurales y garantiza al país una capacidad fundamental para producir sus propios alimentos”.
“Sustituir producción dominicana por importaciones no significa únicamente comprar arroz fuera del país; significa también trasladar al exterior una parte del valor agregado, los ingresos y los empleos que hoy se generan en nuestro país”.
El Frente Amplio manifestó su oposición a la derogación del Decreto 693-24 y planteó que la defensa de la producción nacional debe estar acompañada de una política integral para elevar la productividad y competitividad del sector arrocero al tiempo de impulsar una política de modernización y mecanización, investigación y desarrollo de nuevas variedades, reducción de costos, aumento de los rendimientos, uso eficiente del agua, financiamiento, infraestructura, almacenamiento y fortalecimiento tecnológico de toda la cadena productiva.
“Defender el Decreto 693-24 no significa defender el atraso. Necesitamos proteger la producción nacional mientras modernizamos aceleradamente el sector para producir un arroz cada vez más competitivo, con menores costos y mejores rendimientos”, concluyó Cabrera.




