La fantasía del director mexicano Guillermo del Toro llega a dos décadas y sigue siendo una referencia ante los actuales retos contemporáneos de la cinematografía
En 2006, Guillermo del Toro presentó en el Festival de Cine de Cannes una de las películas más icónicas de su carrera. ‘El laberinto del fauno’ tuvo un enorme impacto internacional y mantiene el récord de ser la más aplaudida del certamen francés. Veinte años después de su estreno, se suceden los homenajes a una historia de fantasía que enfrenta la represión y el autoritarismo.
El proceso de la sexta película de Guillermo del Toro, ‘El laberinto del fauno’, no fue fácil. El realizador mexicano manifestó a la prensa que, en sus inicios, “todo lo que podía salir mal, salió mal”.
En un principio, nadie quería financiar una película de fantasía que se desarrollaba en el contexto de la posguerra civil española. Los procesos de producción y posproducción fueron muy complejos y se enfrentaron a retos como las inclemencias meteorológicas, los incendios forestales y las exigentes creaciones de las criaturas de la película.
La lucha con los productores para decidir el final de la película fue continua durante todo el proceso y, para mantener el estado de nervios del equipo, la película llegó in extremis al Festival de Cannes.
Sin embargo, a partir de su presentación en el Palacio de Festivales de La Croisette, el rumbo de la película cambió. El público aplaudió en pie durante 22 minutos, un récord que, 20 años después, no ha batido ningún otro título presentado en Cannes.
Tras su estreno en 2006, se sucedieron los premios: tres premios Óscar de entre seis nominaciones: Mejor fotografía, Mejor dirección artística y Mejor maquillaje y peluquería.
También obtuvo tres premios BAFTA, entre ellos Mejor película de habla no inglesa; siete premios Goya de la Academia de Cine española, y nueve premios Ariel de la Academia de Cine mexicana, entre ellos Mejor película y Mejor director para Guillermo del Toro.
Además, la película fue un gran éxito de taquilla. Partiendo de un presupuesto de 19 millones de dólares, recaudó más de 80 millones, convirtiendo la historia en un icono que, a día de hoy, mantiene su vigencia.
Una historia de fantasía ante la barbarie
La originalidad de ‘El laberinto del fauno’, que mezcla un mundo de fantasía con el contexto del período de represión sufrido durante la posguerra en España, era el reto de su director y el dolor de cabeza de los productores, que no veían clara la recepción por parte del público.
No era la primera vez que Guillermo del Toro abordaba una historia de estas características. De hecho, ‘El laberinto del fauno’ se convertía en la segunda película de una trilogía que iniciaba en 2001 con ‘El espinazo del diablo’, donde el realizador mexicano planteaba una historia de fantasmas ambientada en el último año de la Guerra Civil española. Este título fue bien recibido en taquilla, pero la propuesta de ‘El laberinto del fauno’ era artísticamente mucho más ambiciosa.
Si la primera entrega contenía fantasmas, la segunda incluía personajes fantásticos, ahora emblemáticos en la historia del cine, como El Hombre Pálido, cuyos ojos quedaban localizados en sus manos.
Este monstruo, devorador insaciable, simbolizaba la situación de pánico y destrucción del sistema represivo que siguió al término de la Guerra Civil en España.
Otras criaturas, como el Sapo Gigante, un parásito que engulle la vitalidad del árbol donde vive, o el propio Fauno, que guía a la protagonista en ese mundo paralelo, servirían para que Guillermo del Toro dejara expuesto simbólicamente el escenario cruel de la posguerra y las decisiones que la pequeña protagonista, Ofelia, debía tomar durante el recorrido de la historia. Para este papel, la actriz elegida fue la española Ivana Baquero, que, con 11 años, consiguió el Goya a Mejor actriz revelación por esta película.
Su personaje, Ofelia, representa la inocencia y la bondad ante la barbarie y también la valentía, ya que su desobediencia ante los dictámenes injustos es la única que abre paso a la esperanza.
Completan el elenco de la película Sergi López, en la piel de Vidal, capitán del ejército del régimen franquista y padre cruel de Ofelia; Ariadna Gil, en el papel de la madre de la protagonista, y Maribel Verdú, como ama de llaves de la familia, que compone un personaje amoroso y valiente, capaz de enfrentarse a tanta injusticia y de dar un giro a la situación de violencia.
El preciosismo de esta película, caracterizado por el conocido perfeccionismo de Guillermo del Toro en la creación de ambientes, criaturas y diálogos, junto a la fuerza del mensaje de la historia, cautivó al público y a la industria, convirtiendo este título en uno de los más icónicos de la filmografía de este realizador.
La vigencia de la historia
Veinte años después, ‘El laberinto del fauno’ sigue siendo una referencia ante los actuales retos contemporáneos. Con motivo de su aniversario, la película se presentó en el Festival de Cine de Cannes, esta vez en la sección Cannes Classics y en una versión restaurada en 4K.
Para celebrar este evento, Guillermo del Toro acudió a la cita francesa acompañado por la actriz protagonista, Ivana Baquero.
El laberinto del fauno es una película hispanomexicana de drama y fantasía oscura, rodada el 2006.




