De acuerdo con el módulo de Funcionamiento Infantil alineado a los estándares de la OMS y UNICEF, el 10.5% de los niños y niñas de 5 a 17 años en la República Dominicana padece al menos una dificultad en algún dominio del desarrollo o de las emociones
La salud mental infantil ha emergido como el principal foco de atención dentro de las dificultades funcionales evaluadas en el país.
De acuerdo con el módulo de Funcionamiento Infantil alineado a los estándares de la OMS y UNICEF, el 10.5% de los niños y niñas de 5 a 17 años en la República Dominicana padece al menos una dificultad en algún dominio del desarrollo o de las emociones.
Al analizar las variables específicas, planteadas en la reciente encuesta de ENHOGAR 2025 los padecimientos de índole emocional y psicológica superan con creces a las discapacidades físicas o motoras tradicionales.
La condición de “mostrarse muy ansioso(a), nervioso(a) o preocupado(a)” se coronó como la dificultad más frecuente en el país, afectando al 4.6% de toda la población infantil y adolescente evaluada.
A la crisis de ansiedad se le suman otros componentes vinculados a la conducta y el estado de ánimo.
La dificultad para “controlar el comportamiento” se posiciona en el segundo lugar con una prevalencia del 2.4%, seguida por los menores que reportan sentirse “muy tristes o deprimidos” con un 1.8%.
En contraste, variables físicas como la dificultad para caminar registran apenas un 0.7%.
El entorno sociodemográfico muestra que la región Ozama o Metropolitana concentra el mayor porcentaje de menores afectados por alguna de estas dificultades, alcanzando un notable 14.1% de sus niños.
En el extremo opuesto, la región de Cibao Noroeste refleja el indicador más bajo, reportando solo un 4.5% de infantes con alguna alteración funcional registrada. El informe también pone en relieve las alarmantes deficiencias de los dispositivos de asistencia médica.
El 8.5% de los niños que utiliza anteojos medicados manifiesta que continúa teniendo severas dificultades para ver aun usándolos. Peor aún, el 24.2% de los menores que depende de prótesis o aparatos especiales para caminar afirma experimentar limitaciones motrices aun con el uso de dicha ayuda técnica, desnudando la baja calidad de las asistencias de salud accesibles




