Las labores de búsqueda y rescate continúan en las zonas más afectadas. La comunidad internacional se moviliza para ofrecer ayuda, con donaciones y recursos para atender la emergencia
Al menos 132 personas murieron y más de 570 resultaron heridas por el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió este lunes gran parte de Colombia, donde decenas de edificios colapsaron, hospitales quedaron desbordados y varios aeropuertos suspendieron sus operaciones, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.
Pereira, capital del departamento de Risaralda y una de las ciudades más cercanas a San José del Palmar (Chocó), epicentro del terremoto, concentra la mayor cantidad de víctimas mortales, con 60 fallecidos, según un balance parcial de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales).
La cifra recoge únicamente el balance de las capitales del país, por lo que no incluye los muertos y heridos registrados en municipios y localidades aledañas, donde también se reportaron colapsos de edificios y daños en hospitales, aeropuertos, servicios públicos y sistemas de transporte.
Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia están entre las ciudades más golpeadas por el terremoto, que obligó al Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo hace solo tres días, a declarar la situación de “desastre nacional”.
El terremoto se produjo a las 07:34 hora local (12:34 GMT) y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 103 kilómetros, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC).
El movimiento telúrico se sintió en Bogotá, Cali, Popayán, Manizales, Armenia, Pereira, Medellín y otras ciudades del centro y oeste del país, así como en Ecuador, Panamá y Venezuela.
De la Espriella recorre las zonas afectadas
El presidente De la Espriella, quien instaló un Puesto de Mando Unificado para coordinar la respuesta a la emergencia, visitó este lunes Quibdó, capital del Chocó, donde se reunió con autoridades locales antes de trasladarse a Cali, otra de las ciudades más afectadas.
“El Chocó tiene un lugar especial en mi corazón porque ha sido un departamento abandonado“, afirmó el mandatario, quien se comprometió a realizar un encuentro regional con todo su Gobierno para evaluar las necesidades de los municipios afectados.
Según las cifras ofrecidas por De la Espriella durante su visita, en Chocó se contabilizaban 13 fallecidos, 119 heridos y cinco desaparecidos.
El mandatario aseguró que los recursos económicos para atender la emergencia ya están disponibles y señaló que el Estado está desplegado para atender a los damnificados.
Pereira concentra la mayor cantidad de muertos
En Pereira, donde se registraron 60 fallecidos, los organismos de emergencia trabajan en varios puntos críticos en busca de personas atrapadas bajo los escombros.
El alcalde de la ciudad, Mauricio Salazar, decretó un toque de queda desde las 18:00 hora local (23:00 GMT) hasta las 05:00 del martes (10:00 GMT) para “proteger el comercio de la ciudad” ante el riesgo de saqueos.
El aeropuerto internacional Matecaña permanece cerrado por daños en su cubierta, mientras los equipos de emergencia atienden además la situación de personas que quedaron atrapadas en el Megacable, el sistema de teleférico público de la ciudad.
Toque de queda y militarización en Cali
En Cali, capital del Valle del Cauca, la Alcaldía decretó un toque de queda entre las 20:00 (01:00 GMT) de este lunes y las 06:00 del martes (11:00 GMT), así como la militarización de la ciudad ante amenazas de saqueos y para facilitar las labores de los organismos de emergencia.
“Tenemos amenazas de saqueo, por eso he ordenado el toque de queda y la militarización de Cali“, afirmó el alcalde, Alejandro Eder, quien explicó que la presencia de la Policía y el Ejército será reforzada especialmente en las zonas más afectadas.
Eder señaló que las primeras 48 horas son “críticas” para rescatar con vida a las personas que puedan permanecer atrapadas en los edificios colapsados.
Como parte del refuerzo de las labores de emergencia, la ciudad recibirá 60 rescatistas procedentes de Bogotá y otros 32 integrantes de las Fuerzas Militares.
Los hospitales de Cali declararon además la alerta roja al encontrarse al 100 % de su capacidad después de que el terremoto dejara al menos 26 muertos y 456 heridos en la ciudad, según el secretario de Salud local, Germán Escobar.
Cuatro centros médicos de gran tamaño tuvieron que ser evacuados completamente, entre ellos el Hospital Universitario del Valle Evaristo García (HUV), que sufrió el derrumbe parcial de una de sus alas.
La emergencia también llevó a la Alcaldía a suspender la edición número 30 del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, que estaba prevista entre el 12 y el 17 de agosto.




