Marcela Mesa es la fundadora de Hayoung, una propuesta que busca acercar a las mujeres a marcas procedentes de Corea
El interés por el cuidado de la piel ha encontrado en la cosmética coreana una de sus tendencias más visibles. Ingredientes específicos, rutinas de varios pasos y fórmulas enfocadas en mantener una piel saludable han convertido al K-beauty en una referencia para quienes buscan nuevas alternativas para el cuidado facial.
Para Marcela Mesa, el acercamiento a esta tendencia ocurrió durante un viaje a Corea del Sur. Allí comenzó a observar con mayor atención los hábitos de cuidado de la piel y descubrió que, más allá de las características propias de cada persona, existía una cultura de prevención y constancia alrededor de la rutina de belleza.
La experiencia también la llevó a mirar de otra manera su propia piel. Como dominicana, acostumbrada a un clima de sol, calor y humedad, empezó a investigar qué productos e ingredientes podían responder mejor a las necesidades de una piel expuesta diariamente a estas condiciones.
Durante sus viajes probó diferentes productos, conoció sus ingredientes y tecnologías y conversó con profesionales del área para entender mejor las fórmulas y sus usos. El resultado de ese proceso fue Hayoung, una propuesta que busca acercar al mercado dominicano marcas de cosmética coreana.

De Corea a República Dominicana
La iniciativa parte de una idea sencilla: facilitar el acceso a productos coreanos originales y, al mismo tiempo, orientar a las consumidoras sobre cómo incorporarlos a su rutina.
“Más pasos no siempre significan mejores resultados”, sostiene Mesa, quien apuesta por rutinas sencillas, personalizadas y constantes.
La propuesta también incorpora herramientas tecnológicas. En su primer punto de venta, ubicado en Downtown Center, las consumidoras pueden recibir orientación sobre su piel mediante un equipo de inteligencia artificial que analiza diferentes condiciones cutáneas.
A esto se suman servicios y equipos de estética, además de orientación sobre prácticas básicas de cuidado, como la doble limpieza.
Una rutina pensada para el trópico
Uno de los retos que Mesa identifica es precisamente adaptar la conversación sobre el cuidado de la piel a la realidad dominicana.
El sol, el calor, la humedad y la contaminación ambiental forman parte de la cotidianidad caribeña y pueden influir en la apariencia y el estado de la piel. Por eso, su propuesta busca establecer un puente entre las tendencias y tecnologías desarrolladas por la industria cosmética coreana y las necesidades de las consumidoras locales.
Más que plantear una búsqueda de perfección, Mesa habla de conocimiento y constancia.
“Mi sueño es que ninguna mujer dominicana vuelva a sentirse perdida frente a su piel. Quiero que pueda conocerla, entender lo que necesita y tener acceso, desde su propio país, a la innovación y a las fórmulas auténticas que descubrí en Corea“, expresa.




