La doctora Dolores Mejía afirma que el país debe pasar del papel a la práctica y garantizar el acceso de los pacientes a tratamientos innovadores
Aunque medicamentos innovadores para el control de la obesidad y la diabetes fueron incorporados hace más de un año al Cuadro Básico de Medicamentos de República Dominicana, su inclusión todavía no se ha traducido en una cobertura efectiva para los pacientes a través de las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS).
Así lo planteó Dolores Mejía, experta en endocrinología y nutrición y presidenta del Observatorio de Diabetes, quien consideró que el principal reto del país es llevar estos tratamientos espasar de lo que está escrito en papel a la realidad.
- Mejía explicó que, hace más de un año, fueron incorporadas 18 nuevas herramientas para el control de la diabetes, entre ellas los agonistas del GLP-1, los inhibidores de SGLT-2 y estatinas de alta intensidad.
“Esto condiciona que los dominicanos debían tener acceso y cobertura por las ARS a esos medicamentos. En estos momentos se está en espera de que el Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS) apruebe que las ARS den cobertura a esto”, sostuvo.
La especialista señaló que el Cuadro Básico de Medicamentos fue elaborado mediante un trabajo colaborativo entre sociedades médicas especializadas y el Ministerio de Salud Pública, bajo la supervisión del Banco Interamericano de Desarrollo.
Sin embargo, insistió en que la inclusión de estos tratamientos no es suficiente si los pacientes no pueden acceder a ellos.
“Está incluido, pero tiene que ser llevado de la tinta a la vida de la gente, que la gente se beneficie de todos los beneficios, valga la redundancia, de estas moléculas innovadoras“, expresó.
Más de un año en espera
Al ser cuestionada sobre el tiempo transcurrido desde la aprobación de estas herramientas, Mejía enfatizó que ha pasado más de un año sin que se concrete la cobertura, señalando que la aprobación para su implementación depende de una decisión de las autoridades correspondientes.
- Para la presidenta del Observatorio de Diabetes, ampliar el acceso a estos tratamientos constituye una “necesidad país”, ante la alta carga de sobrepeso, obesidad y diabetes.
“Es imperativo cambiar la historia. No es generar más escenarios para terapias sustitutivas como diálisis, trasplante. Tenemos que ir a la causa raíz. ¿Cuál es la causa raíz? Una verdadera intervención en lo que es la obesidad y el control óptimo de la diabetes, con medicamentos que cambian historias”, afirmó.
Beneficios de cambiar el estilo de vida

Mejía sostuvo que estos tratamientos han demostrado beneficios que van más allá de la reducción de peso, al impactar otros sistemas y reducir riesgos asociados a la obesidad.
Entre ellos mencionó la reducción del riesgo cardiovascular, la mejoría del hígado graso, la reducción de la progresión de la enfermedad renal y el impacto sobre la enfermedad arterial aterosclerótica.
“Queremos moléculas que impacten en múltiples sistemas, como es el caso de los GLP-1“, indicó al citar el ejemplo específico de la semaglutida.
“Una de cada tres personas que ha usado semaglutida baja hasta 25 % de su peso corporal”, resaltó.
Liraglutida, con acceso para una población específica
La especialista recordó que la liraglutida ya había sido incluida en el Cuadro Básico con una indicación dirigida a una población puntual.
Explicó que, debido a que los recursos del país son limitados y las necesidades sanitarias son amplias, se priorizó su uso en personas que viven con obesidad y que habían requerido intervenciones mayores, como procedimientos de revascularización o cirugías relacionadas con fracturas de cadera.
“Entendíamos que de nada valía hacer un bypass si dejábamos los factores de riesgo, y factores de riesgo tan trascendentes como se tiene en cuenta la obesidad“, señaló.




