Abogado, ingeniero electrónico y especialista en desarrollo sostenible, se inclina a la agricultura y contempla el conuco como su jubilación digna
La Joya, Guerra, Santo Domingo.- La agricultura es una profesión obligada y fundamental para el desarrollo humano; con ella se logra el crecimiento de las sociedades desde el momento en que el ser humano domesticó animales y descubrió la siembra”. El razonamiento es de Delio Antonio Rincón Ozuna (Delio Rincón), un abogado, perito industrial en Electrónica General, con especialidad en radio difusión, especialista en desarrollo sostenible y funcionario del Ministerio de Hacienda y Economía, quien dio el salto a la producción agrícola.
Delio Rincón, quien además entre sus virtudes, es un poliglota con dominio de cinco idiomas (inglés, francés, creole haitiano, portugués y alemán), poco a poco se ha convertido en un perito empírico con especialización en el cultivo de auyama, berenjena y coco, con una trayectoria de décadas como activista ambiental y defensor de la naturaleza.
El ya experto en la labranza de la tierra sostiene: “La agropecuaria está íntimamente vinculada al ser humano y, en esencia, representa la vida misma”.
Su conexión con el campo no es casualidad ni un cambio repentino, sino un retorno a sus raíces. Su padre, Óscar Rincón, que falleció en 2021, fue un colono azucarero y llegó a ser presidente de Fedoca (Federación Dominicana de Colonos Azucareros).
Desde niño, junto a sus hermanos, visitaba el conuco familiar para buscar los víveres de la semana. Su madre, Gloria Ozuna, fallecida en 2002, también le inculcó el amor por la naturaleza, la botánica y el uso de la medicina natural.
Producción Actual y Estrategia de Jubilación
Delio Rincón administra una finca de su propiedad de aproximadamente 164 tareas ubicada en San Antonio de Guerra, a una hora de Santo Domingo, complementada con terrenos en Neyba que maneja a distancia, su enfoque productivo actual se divide en dos vertientes principales:
Cultivos de ciclo corto (Sustento actual), pues produce auyama (con variedades estabilizadas y clonadas a partir de semillas de México y San Juan) y berenjena. Esto le ha permitido financiar gastos cotidianos y la educación de sus hijos durante la última década.
Y en el cultivo de largo plazo (Proyección de retiro), con los que está completando una plantación de 1,900 matas de coco (70% coco enano verde brasileño y 30% híbridos para aceite). Su meta es alcanzar una jubilación digna e independiente de la tecnología avanzada y de la inteligencia artificial, apostando por un sector primario insustituible.
Innovación, plagas y agricultura orgánica
A lo largo de los años, el manejo de plagas ha requerido adaptación e investigación empírica.
Para Control de plagas en el coco y combatir amenazas como el catarrón del coco, Delio Rincón adoptó técnicas orgánicas basadas en la observación y el uso de materia orgánica en descomposición. Al fomentar microorganismos benéficos y bacterias como Beauveria bassiana, logró prescindir de fumigaciones químicas continuas.
El abogado y especialista en desarrollo sostenible, indicó que el cultivo de las ahuyamas, uno de sus principales productos, “tiene amenazas que provienen de los hongos y gusanos minadores (comolletos), los cuales maneja mediante un equilibrio adecuado en el suelo y una combinación de tratamientos convencionales y orgánicos”.
Comercialización directa y el mercado del coco
En cuanto a la comercialización de los partos de la tierra, explica: “Para evitar las fluctuaciones y la dependencia de los intermediarios durante los periodos de sobreproducción, desarrollé un modelo de venta directa al consumidor”.
A ese respecto dice que cuenta con una cartera fija de 37 clientes recurrentes en el Distrito Nacional y Boca Chica a quienes les lleva pedidos mínimos de 30 libras a domicilio, “rompiendo la cadena tradicional de comercialización”.
Dice que posee un amplio dominio sobre la industria del coco, cuando plantea que presenta un panorama económico favorable a nivel nacional e internacional. Para esta afirmación de la demanda local, Delio Rincon indica: “El país cuenta con unas 396,000 tareas sembradas de coco, pero se estiman necesarias 500,000 tareas adicionales solo para suplir el déficit del consumo interno”.
A ese respecto y demanda externa, plantea que se proyecta la necesidad de plantar cerca de dos millones de tareas adicionales para atender la demanda de la costa este de Estados Unidos en derivados como agua fresca, leche, aceite y jabón. Con 1,800 matas en producción proyectadas para el cuarto año, se estiman ingresos mensuales considerables.
Activismo ambiental y asesorías
Su trayectoria ambiental comenzó formalmente en 1989 al ingresar al grupo ecologista Tínmar, donde impulsó clubes de botánica y observación de aves. Para Delio, las aves actúan como especies indicadoras que revelan la salud y el equilibrio de los ecosistemas.
Esta sólida formación autodidacta y práctica en botánica y agricultura le ha abierto las puertas para convertirse en asesor de proyectos agrícolas intermedios y de gran escala en el país, guiando a inversionistas en la selección de variedades altamente productivas y rentables.
Equilibrio profesional y visión de futuro
Combinar una carrera técnica en el sector público con el trabajo de la tierra requiere de disciplina y planificación estricta.
Delio Antonio Rincón Ozuna (Delio Rincón) dedica los fines de semana y las tardes de los miércoles a supervisar, cosechar y gestionar su conuco, mientras un empleado mantiene el seguimiento operativo durante la semana.
El objetivo a mediano plazo, que ha sido discutido y acordado con su esposa, Madeline Estafani Frias López, es trasladarse a vivir de manera permanente al campo alrededor del año 2029. Este paso consolidará su transición definitiva hacia la vida rural, la producción sostenible y un retiro autosuficiente.
Delio Rincón es padre de seis hijos: Óscar, de 25 años; Cristopher y Arturo (mellizos), de 23 años; Dante, de 11 años; Lucas, de 10; y Dalia Del Mar, de apenas siete meses, a quienes ama y los educa con esmero junto a su compañera esposa.
“En definitiva, mi vida son mi familia y la agricultura: labrar la tierra y extraer de sus entrañas ese parto agrario. En el futuro, me veo jubilado disfrutando de lo mejor que nos da la vida: la naturaleza, que lo es todo”, expuso lleno de alegría el perito empírico, abogado y ambientalista Delio Rincón.




