Es un sector del Distrito Nacional que surgió, junto a Villa Consuelo y Villa Francisca, después del paso del ciclón San Zenón que destruyó la ciudad de Santo Domingo en 1930. Su población es de poco más de 30 mil habitantes. Su práctica deportiva está centrada principalmente en el baloncesto.
Además del baloncesto y el voleibol, el Club Domingo Savio (DOSA), que forma parte del Oratorio del Centro Juvenil Sagrado Corazón Juvenil, promueve la práctica del fútbol sala.
Sin embargo, el personal responsable de la práctica en esas disciplinas deportivas lo hace de forma voluntaria, sin percibir un salario fijo para ellos.
Así lo planteo el salesiano Alberto Rodríguez, director del DOSA, posición que desempeña desde el 22 de agosto de este año.
“Para el deporte, contamos con seis entrenadores voluntarios, quienes desarrollan sus labores con mucho amor y entusiasmo”, dijo.
“Sin embargo, estamos conscientes de que ellos necesitan recibir un sueldo fijo y ojalá que las autoridades correspondientes nos apoyen en ese sentido”, planteó.
Resaltó que las dos canchas con que cuentan se encuentran en buenas condiciones.
“Antes de asumir la responsabilidad del club, el Instituto Nacional de Educación Física (Inefi) y su director, Alberto Rodríguez remozaron una de nuestras canchas”, dijo.




