
Por Rafael Menoscal Reynoso
La corrupción en República Dominicana siempre ha tenido sus matices, independientemente de disposiciones presidenciales.
Mientras los comités de compras en las instituciones públicas sigan manejados por la principal autoridad, no habrá real transparencia.
El ministro o director general nombra a los directores financiero, planificación, jurídico y Acceso a la Información, quienes junto a él conforman el Comité de Compras.
¿En dónde descansa entonces la transparencia?
Se debe buscar un mecanismo para que la designación del Comité de Compras no dependa de la máxima autoridad.
Por lo regular, un empleo en República Dominicana pesa más que los valores, y los favores muchas veces llevan la ética a la basura.
Como en ajedrez, en las instituciones hay reyes y peones, pero también alfiles, quienes se sacrifican para proteger a sus superiores.
¡Si queremos enfrentar la corrupción, debemos cambiar esas reglas de juego!
¡ES MI CRITERIO!




