
Por Rafael Menoscal Reynoso
Algunos interesados argumentan que la explotación minera en San Juan de la Maguana representaría una fuente de empleos, inversión extranjera y dinamización económica en una zona históricamente empobrecida; pero ño cierto es que dichos beneficios jamás compensarían los impactos negativos a mediano y largo plazo.
Las consecuencias ambientales de esa explotación minera serían catastróficas, porque contaminaría los ríos y acuíferos, vitales para la agricultura local. Los químicos a utilizar en esas extracciones provocarían la degradación de la calidad del agua, lo que también afectaría los cultivos y la salud de las comunidades cercanas.
El daño en zonas próximas a la Cordillera Central sería irreversible, en tanto se trata de ecosistemas clave para la regulación climática y la conservación de especies, reduciendo la biodiversidad.
El reclamo popular provocó que el presidente detenga el proyecto.
¡Ahora debemos exigir un decreto, para la cancelación definitiva!
¡ES MI CRITERIO!




