Precisaron que la República Dominicana cuenta con más de 14 fallas sísmicas, siendo las de mayor relevancia la Falla Septentrional, ubicada en el norte, y la Falla de Enriquillo, localizada en el sur
La Fundación para el Desarrollo y la Cooperación Internacional (FUDEC) realizó un conversatorio sobre alertas sísmicas, enfocado en orientar a la ciudadanía sobre la preparación que debe tener ante un terremoto.
Esta iniciativa contó con la participación de dos reputados profesionales y académicos: la geógrafa e investigadora Susana Hernández Peña y el ingeniero Leonardo Reyes Madera, director general de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE).
El conversatorio estuvo moderado por José Luis Morillo Frías, presidente de FUDEC, quien explicó el compromiso que tiene la organización con la promoción de la educación ciudadana.
Durante el evento, los expositores coincidieron en que la actividad sísmica es un fenómeno natural cotidiano y que, por tanto, debemos aprender a convivir con esta realidad. Asimismo, explicaron que el país necesita fortalecer la educación sísmica para que la ciudadanía conozca cómo actuar ante este tipo de movimientos telúricos.
Precisaron que la República Dominicana cuenta con más de 14 fallas sísmicas, siendo las de mayor relevancia la Falla Septentrional, ubicada en el norte, y la Falla de Enriquillo, localizada en el sur.
El ingeniero Leonardo Reyes destacó que el país mantuvo durante muchos años parámetros de construcción basados en un Reglamento para el Análisis y Diseño Sísmico elaborado en 1979, el cual fue actualizado en 2011. En sus palabras, ese retraso ha contribuido a la existencia de un gran número de edificaciones que deben ser evaluadas para garantizar que cumplan con los requerimientos y estándares de seguridad exigidos en la actualidad.
En esa misma línea, la maestra Susana Hernández realizó un recuento histórico de los principales terremotos que han impactado la isla, entre ellos los ocurridos en Santiago y La Vega (1562), Azua (1751 y 1770) y el registrado el 4 de agosto de 1946, que generó un tsunami y devastó la comunidad de Matancitas, en Nagua.
Ambos académicos concluyeron invitando a la ciudadanía a documentarse sobre estos temas y a buscar orientación para evaluar preventivamente la seguridad estructural de sus viviendas.
Finalmente, FUDEC invitó a toda la población interesada en conocer sus programas de educación ciudadana a dar seguimiento a sus actividades a través de sus redes sociales.




