Los Juegos Centroamericanos y del Caribe sirvieron para diseñar y desarrollar estructura con muchas luces
Un pobre desempeño de México en los Juegos Olímpicos de París 1924 (15 atletas, cero medalla) despertó la iniciativa de la Sociedad Deportiva Mexicana, que convocó a sus pares de la región para organizar dos años después los primeros Juegos Centroamericanos y del Caribe, en 1926, donde solo participó el anfitrión, Cuba y Guatemala.
Dos décadas más tarde, una República Dominicana que atravesaba el ecuador de la dictadura de Trujillo vio en el certamen la oportunidad de aterrizar en la arena internacional y asistió a la cita de Barranquilla, en 1946. Hasta entonces, más allá del béisbol que ya comenzaba a hacer ruido, el país era un desconocido en el mapa del deporte.
En tierra colombiana, a la que asistieron 13 países, los quisqueyanos encendieron la mecha con siete medallas (tres de oro), la primera señal del potencial deportivo que había en el Este de La Hispaniola y que 80 años después encuentra a un país habitual en el podio olímpico.
Tras ese estreno, los duartianos solo faltaron a las versiones de 1950 y 1959, e hicieron del certamen “sus juegos”. Santo Domingo abre hoy el telón del evento multideportivo regional más antiguo del planeta, la segunda ocasión que lo acoge y la tercera vez que llegan a suelo dominicano; 1974 en la capital y 1986 en Santiago.
Lo hace 23 años después de ponerse los pantalones largos con los Juegos Panamericanos, tan clave en el desarrollo de los atletas dominicanos como para encadenar seis Juegos Olímpicos en fila con medalla.
Anfitriones y actores
El Comité Olímpico local (COD) inscribió una delegación récord de 1,022 personas, incluyendo 710 atletas (379 hombres y 331 mujeres), con la meta fijada en cosechar 140 medallas y defender el quinto lugar que ha ganado en las últimas cuatro ediciones.
Lo hará en 40 deportes y 57 disciplinas, incluyendo el estreno de los E-sport y el skateboarding.
“Nuestra selección nacional está bien preparada. Han fluido los resultados, se han estado entrenando aquí y fuera del país, han ido a eventos clasificatorios, o sea, nuestras expectativas están altas para superar la actuación anterior de El Salvador (2023″, dijo a Diario Libre el presidente del COD, Garibaldy Bautista.
Una preparación que consumió cerca de 900 millones de pesos desembolsados por el Gobierno.
Infraestructura
Adecuar el parque deportivo requirió de unos 9,000 millones de pesos.
Reconstruir y adecuar la pista de atletismo del Estadio Olímpico Félix Sánchez absorbió 65,7 millones de pesos, así como otros 34 millones en la pista de calentamiento contigua. Remozar el estadio completo requirió de mil millones de pesos, una primera parte que se entregó en 2024 para el país acoger la Copa Mundial femenina sub-17.
Las intervenciones abarcaron la construcción del nuevo Pabellón de Taekwondo; los pabellones de Voleibol, Esgrima, Karate, Ajedrez, Gimnasia, Halterofilia, Tenis de Mesa y Balonmano; el Centro Acuático; los estadios de Softbol A y B y de Béisbol 3; el campo de Tiro con Arco y el pabellón de entrenamiento de Voleibol y pista de ciclismo BMX.




