Su padre explicó que el menor fue llevado inicialmente a una clínica en Mao debido a que se sentía mal. Durante una evaluación médica, una doctora le realizó un ecocardiograma y detectó la gravedad de su condición
Noah José Tapia, un niño de ocho años, permanece ingresado desde el pasado 19 de junio en el Hospital Infantil Regional Universitario Dr. Arturo Grullón, en Santiago, tras ser diagnosticado con una cardiopatía dilatada que, según su padre, Junior Tapia, requiere un trasplante de corazón como única alternativa para salvar su vida.
Su padre explicó que el menor fue llevado inicialmente a una clínica en Mao debido a que se sentía mal. Durante una evaluación médica, una doctora le realizó un ecocardiograma y detectó la gravedad de su condición.
“Nos dijeron que el niño estaba a punto de colapsar. En ese momento sufrió un paro y tuvo que ser reanimado”, relató.
Aseguró que, hasta ese día, Noah no había presentado síntomas relacionados con problemas cardíacos. “Era un niño sano, corría, jugaba y brincaba como cualquier otro. Nunca imaginamos que tenía una enfermedad en el corazón”, expresó.
De acuerdo con el padre, los médicos le explicaron que el menor padece una cardiopatía dilatada, una condición que provoca el agrandamiento del corazón y disminuye su capacidad para bombear sangre al organismo.
Durante su hospitalización, el niño ha enfrentado varias complicaciones de salud. Según explicó Rafael Tapia, ha sufrido crisis que han requerido transfusiones de sangre y actualmente permanece conectado a equipos de soporte médico.
El padre también afirmó que, tras una aparente mejoría durante los primeros días de ingreso, el estado emocional del menor se vio afectado luego de presenciar una situación ocurrida dentro de la unidad de cuidados intensivos, lo que, según asegura, provocó un retroceso en su recuperación.
Ante la complejidad del caso, la familia busca apoyo para gestionar un tratamiento fuera del país, debido a que este tipo de trasplante pediátrico no se realiza de manera habitual en República Dominicana.
“Nos estamos moviendo por todas partes porque el tiempo del niño no espera. Un día cuenta, un minuto cuenta”, manifestó.
Explicó que han iniciado contactos para buscar alternativas en hospitales de Estados Unidos, España, Francia, Colombia, Argentina e Italia. Además del trasplante, señaló que también evalúan la posibilidad de un corazón artificial como medida temporal mientras se consigue un donante compatible.
Junior Tapia indicó que el costo del procedimiento supera por mucho las posibilidades económicas de la familia.
“Estamos hablando de millones de pesos. Con apenas 31 años, no tengo cómo asumir una carga tan grande. Lo único que quiero es que mi hijo tenga la oportunidad de vivir”, expresó.
Asimismo, pidió mayor colaboración para agilizar los procesos administrativos que permitan gestionar ayuda médica internacional, al insistir en que el estado de salud del menor requiere atención urgente.
Actualmente, Noah José Tapia cumple más de un mes ingresado en el Hospital Infantil Regional Universitario Dr. Arturo Grullón, mientras su familia continúa buscando apoyo para lograr el tratamiento que necesita




