“Hemos construido un relato donde la ilusión sustituye la realidad y creemos que todo marcha bien, aunque los indicadores cotidianos nos digan otra cosa”, sostuvo la también integrante del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
Santo Domingo.– La exvicepresidenta Margarita Cedeño advirtió este martes que la República Dominicana corre el riesgo de acostumbrarse a una apariencia de progreso, mientras persisten problemas que afectan la calidad de vida de la población.
En su artículo “¿Nos comimos la manzana de la Cenicienta?”, publicado en su columna de los periódicos Listín Diario y Vanguardia del Pueblo, Cedeño afirma que el crecimiento económico solo tiene sentido cuando se traduce en bienestar, mejores servicios públicos, instituciones eficientes y oportunidades reales para las familias.
“Hemos construido un relato donde la ilusión sustituye la realidad y creemos que todo marcha bien, aunque los indicadores cotidianos nos digan otra cosa”, sostuvo la también integrante del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
Señaló que la educación, la salud pública, la seguridad ciudadana, la vivienda, la infraestructura y el costo de la vida continúan generando preocupación, mientras comerciantes, profesionales, agricultores, estudiantes y amas de casa perciben que el país avanza más lentamente de lo necesario.
La dirigente política explicó que las sociedades también pueden perder competitividad cuando dejan de innovar, postergan decisiones importantes y concentran el debate público en la confrontación, en lugar de atender los problemas reales de la ciudadanía.
Cedeño destacó destacó que el país cuenta con fortalezas como la estabilidad democrática, el talento humano, su ubicación estratégica y la capacidad emprendedora de su población, pero advierte que esas ventajas no garantizan el futuro en un mundo marcado por la inteligencia artificial y una mayor competencia internacional.
Indicó que no avanzar, en ese contexto, equivale a retroceder. “Cuando una nación comienza a normalizar el estancamiento, aparece el riesgo más peligroso, que es conformarse”, sostuvo.
Propuestas
Cedeño planteó recuperar la capacidad de planificación y ejecución del Estado, medir los resultados más que los anuncios y convertir el crecimiento económico en desarrollo humano.
Asimismo, llamó a sustituir la polarización por el diálogo, fortalecer la confianza institucional y recuperar la función esencial de la política: servir al bien común.
“No podemos permitir que el conformismo nos adormezca”, concluyó.




